Un equipo de investigadores identificó una dosis de irradiación gamma capaz de reducir la presencia de Escherichia coli productor de toxina Shiga (STEC) en carne vacuna picada, sin afectar la aceptación sensorial del producto. Este avance contribuye a la inocuidad alimentaria y fue publicado en la revista Meat Science.
Irradiación gamma mejora la inocuidad alimentaria en carne picada
INTA identificó dosis de irradiación gamma que reducen Escherichia coli en carne picada, clave para la inocuidad alimentaria y la salud pública.
El estudio, en el que participaron especialistas del Instituto Tecnología de Alimentos del INTA, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y CONICET, analizó distintas dosis de irradiación y evaluó su efecto sobre cepas de STEC O157 y no O157. Los resultados serán presentados en la VII Jornada de Alimentos en Tecno Fidta 2026, que se realizará en La Rural el 16 de septiembre.
En una primera etapa, los investigadores determinaron que 1 KGy fue la dosis mínima estimada para lograr una reducción de 5 log CFU/g de STEC en muestras con una concentración elevada de bacterias. Sin embargo, un estudio de validación posterior con concentraciones bajas de células mostró que 1 KGy no garantizaba la inactivación total. Después de un proceso de enriquecimiento, el 4,4% de las muestras inoculadas con STEC O157 y el 3,3% de aquellas inoculadas con un coctel de cepas de STEC presentaron genes stx y eae.
Dosis óptima para la inocuidad alimentaria
Debido a que 1 KGy no fue suficiente para asegurar la inactivación completa de STEC, se seleccionó una dosis de 2,5 KGy para la etapa sensorial y para considerar la posible dispersión de dosis en una aplicación industrial del tratamiento. Para realizar el estudio sensorial, se prepararon hamburguesas a partir de carne picada irradiada y no irradiada.
Los resultados no mostraron diferencias significativas entre las muestras irradiadas con 2,5 KGy y las utilizadas como control en cuanto a su aceptabilidad. Las valoraciones medias se ubicaron, en todos los casos, entre “me gusta ligeramente” y “me gusta moderadamente”.
Evaluación sensorial y perspectivas para la carne
Sergio Vaudagna, ingeniero químico y director del Instituto Tecnología de Alimentos del INTA, destacó que uno de los aspectos centrales del trabajo fue evaluar el tratamiento bajo distintas concentraciones de la bacteria y no limitar el análisis a una única condición experimental. Este enfoque es relevante para valorar la eficacia de un tratamiento antimicrobiano y asegurar la inocuidad alimentaria.
En las muestras con baja concentración de STEC, el análisis mediante RT-PCR después del enriquecimiento permitió detectar aquellas bacterias que podían permanecer injuriadas en las muestras luego de recibir una dosis de irradiación. Este método es crucial para la detección de patógenos y la protección de la salud pública en la cadena de la carne.
FUENTE: INTA