El seguimiento sanitario y nutricional de los rodeos de cría resulta determinante para anticipar el desempeño reproductivo de la próxima temporada de servicios. En este marco, los especialistas del INTA presentaron el relevamiento correspondiente a los meses de agosto y septiembre de 2026.
El trabajo abarca establecimientos distribuidos en nueve partidos bonaerenses: Magdalena, Chascomús, Rauch, General Madariaga, General Lavalle, Ayacucho, Las Flores, Maipú y Azul. Como destaca el documento oficial en su introducción, "la situación ganadera de la Cuenca del Salado es monitoreada por el INTA en varios establecimientos de cría bovina desde el año 2005 a la fecha", permitiendo construir una sólida serie histórica para la toma de decisiones profesionales.
En el ciclo evaluado se relevaron 59 rodeos que totalizan 11.014 vientres sobre una superficie promedio de 664 hectáreas, arrojando una tasa de preñez general del 91,5 % y un 76,6 % de vacas paridas hacia fines de septiembre. Según detallaron los autores del informe técnico, «los principales parámetros evaluados fueron estado corporal al parto, mortalidad de vientres y porcentaje de parición», variables críticas que definen la sanidad del posparto y la capacidad de las hembras para reiniciar su ciclicidad ovárica de cara al próximo entore.
Condición corporal al parto
La condición nutricional al momento del parto constituye uno de los indicadores directos más confiables del bienestar metabólico y sanitario del rodeo de cría. Evaluado bajo la metodología de apreciación visual con escala estandarizada de 1 a 5 (donde 1 representa a la vaca flaca y 5 a la gorda), el relevamiento arrojó una puntuación media de 2,9. Los técnicos precisaron al respecto que "este año, el estado corporal de todos los rodeos observados promedió 2,9; el cual es levemente inferior al del 2025, y similar al promedio histórico»" de los últimos 22 años de monitoreo ininterrumpido.
Al desagregar los datos por estratos de estado corporal, se observa que la proporción de animales en niveles críticos se mantiene acotada, aunque exige un riguroso manejo de potreros para evitar desgastes mayores durante la lactancia. El reporte puntualiza que la situación nutricional global registró un leve retroceso frente al ejercicio anterior, registrándose "un 62,6 % de las vacas en estado óptimo, un 32,8 % en estado regular y un 4,7 % en estado malo", lo que deja a un 37,5 % del rodeo total por debajo de la calificación óptima de 3.
Mortalidad y sanidad animal invernal
El período invernal, caracterizado por bajas temperaturas y un marcado bache en la oferta forrajera natural, pone a prueba los planes sanitarios preventivos y la resistencia de los vientres gestantes. Durante el lapso de abril a septiembre de 2026, las pérdidas de hembras adultas se mantuvieron dentro de los parámetros habituales de la región: "Durante este invierno, la mortandad de vientres fue del 1,2%, similar al registrado en el promedio histórico», lo que evidencia una adecuada contención clínica y sanitaria frente a las exigencias estacionales.
No obstante, las variables ambientales recientes encienden una luz de alerta sobre la evolución del estado corporal hacia el servicio venidero. Las limitaciones en la tasa de crecimiento de las pasturas y el atraso forrajero repercutirán sobre la ganancia de peso diaria necesaria para optimizar los índices de celo, por lo que los especialistas advirtieron que «teniendo en cuenta la situación climática hasta el momento se espera un comienzo de servicio levemente inferior al del año pasado debido principalmente a la oferta forrajera».
Riesgo climático y suplementación
El escenario meteorológico regional, signado por una baja radiación solar y la concentración de agua superficial en sectores bajos de la cuenca, exige un monitoreo sanitario-ambiental exhaustivo para prevenir problemas podales, estrés y desnutrición subclínica. Frente a esta coyuntura, el INTA enfatizó que «en caso de que la situación de poca radiación persista y en ciertos puntos de la Cuenca se concentre gran cantidad de agua superficial, se recomienda evaluar lo antes posible la superficie no anegable y en base a ella calcular una posible oferta forrajera para saber si deben adquirirse alimentos extra de ser necesario».
La planificación estratégica del suministro de nutrientes resulta indispensable no solo para sostener el balance energético, sino para evitar situaciones de emergencia sanitaria en predios vulnerables. En tal sentido, los técnicos recalcaron que «en el caso de establecimientos proclives al anegamiento, es importante prever la logística para la suplementación si esta se presenta como una necesidad», recordando a su vez que estos datos corresponden a predios con alto nivel de manejo: "En todos los informes aclaramos que los índices tomados pertenecen a establecimientos con una implementación continua de tecnologías que quizás no refleje totalmente la situación general de los rodeos de la Cuenca del Salado".
FUENTE: INTA