Durante el Campeonato Mundial de Carnes (CMDC) en La Rural, el empresario italiano Antonio Torelli, importador y distribuidor de carne en Europa y Asia, expuso sobre los desafíos del sector. Afirmó que, pese a la reconocida calidad, existe un potencial para incrementar las exportaciones hacia mercados premium europeos y emergentes de Asia.
Argentina necesita storytelling sólido para potenciar exportaciones
Un importador suizo destaca el potencial de las exportaciones, pero señala la necesidad de mejor storytelling para acceder a nuevos mercados ganaderos.
Antonio Torelli, fundador y presidente de Affinities, una empresa con base en Sion, Suiza, que lleva ocho años importando carne sin intermediarios –y que en Argentina trabaja con la firma Abuelo Julio–, enfatizó que el país atraviesa un momento favorable en materia exportadora. Sin embargo, señaló la existencia de "deberes pendientes" para capitalizar plenamente este potencial. Su análisis distingue entre mercados de alto poder adquisitivo, con consumidores "educados" que buscan calidades específicas, y mercados emergentes, donde el consumo de proteína vacuna se masifica sin grandes expectativas iniciales de calidad.
El especialista afirmó que el público de la carne argentina es "educado" y reconoce la calidad del producto, vislumbrando un "futuro muy bueno". No obstante, para que esta reputación se traduzca en una mayor penetración global, Torelli instó a los frigoríficos y productores a "viajar mucho más para entender qué quieren los consumidores y cuál es la realidad de todos los mercados". Esta aproximación directa es crucial para alinear la oferta con las demandas específicas de cada destino.
Estrategias para los mercados
Torelli citó a Australia como un ejemplo de éxito en la producción y comercialización de carne. Destacó la constancia australiana, su genética y, fundamentalmente, su "sólido storytelling". Este enfoque implica contar la historia completa del producto: desde el productor y la familia hasta los orígenes del frigorífico. Para el importador, esta narrativa es un factor clave que el consumidor valora y que facilita la venta de la carne. Argentina, según Torelli, necesita mejorar la "historia que le cuenta al mundo" para potenciar sus exportaciones.
Asimismo, el experto resaltó la importancia de seleccionar el "distribuidor correcto" para posicionar el producto en el mercado adecuado. Un distribuidor de nivel puede educar al consumidor y asegurar que la carne argentina se ubique en segmentos que correspondan a su calidad, evitando que termine en canales de baja gama que puedan dañar su imagen. Esta gestión estratégica es tan vital como la calidad intrínseca del producto.
El valor de la marca Argentina en la carne
La "marca Argentina" para la carne es una realidad, pero su reconocimiento no es universal. Torelli explicó que en Italia, por ejemplo, la marca es "fuertísima" debido a los lazos culturales e históricos. Sin embargo, en otros lugares como Suiza, Indonesia, Taiwán o Tailandia, la "marca Argentina" es prácticamente inexistente. En estas regiones, los consumidores están más familiarizados con la carne de Australia o Sudáfrica, percibiendo a Sudamérica como una fuente lejana y desconocida para este tipo de producto. Para expandir las exportaciones, es fundamental construir y comunicar esta marca en nuevos territorios.
El análisis de Antonio Torelli ofrece una perspectiva valiosa para el sector cárnico argentino. Más allá de la calidad inherente, el crecimiento sostenido de las exportaciones dependerá de una estrategia integral que incluya la comprensión profunda de los mercados, el desarrollo de un storytelling efectivo y la selección de socios comerciales adecuados. Estos elementos son esenciales para que Argentina consolide su posición y explore nuevas oportunidades en el panorama global de la carne.
FUENTE: Clarin Rural