El Senasa ha avanzado en su proceso de revisión y simplificación normativa, publicando dos resoluciones clave. Estas medidas, en línea con la política de desregulación sanitaria, buscan modernizar el esquema regulatorio, implicando la eliminación de 42 disposiciones obsoletas y la flexibilización de requisitos para establecimientos frigoríficos.
Senasa impulsa desregulación sanitaria y flexibiliza requisitos para frigoríficos
El Senasa eliminó 42 normas obsoletas de protección vegetal y modificó exigencias para frigoríficos, buscando modernizar el sistema de control y fiscalización.
Mediante la Resolución 591/2026, el Senasa derogó un total de 42 resoluciones y disposiciones relacionadas con la protección vegetal. Esta acción se fundamenta en una revisión técnica exhaustiva realizada por la Dirección Nacional de Protección Vegetal, identificando normas que habían cumplido su objetivo, regulaban situaciones transitorias ya finalizadas o fueron reemplazadas por legislación posterior. Entre las eliminadas se encuentran regulaciones sobre alertas fitosanitarias, programas de exportación y formularios sustituidos por herramientas digitales.
Flexibilización para frigoríficos
La Resolución 592/2026 introduce una modificación significativa para los frigoríficos y plantas de faena. Esta normativa elimina la obligatoriedad de contar con un director técnico-sanitario como requisito para la habilitación, una figura establecida en el histórico Decreto Nº 4.238 de 1968. Dicho profesional era responsable de supervisar el cumplimiento de normas sanitarias, incluyendo Buenas Prácticas de Fabricación, POES y HACCP. La decisión se basa en la evolución del sistema oficial de control higiénico-sanitario y la consolidación del régimen de responsabilidades de la Ley 27.233.
El organismo aclaró que la eliminación de esta figura no exime a los establecimientos de las exigencias sanitarias. Por el contrario, la responsabilidad primaria sobre la inocuidad alimentaria recae directamente sobre los operadores. El Senasa continuará con los controles oficiales y la presencia de veterinarios acreditados en plantas que lo requieran.
Con estas resoluciones, el Senasa profundiza su estrategia de reducir regulaciones obsoletas y concentrar la intervención estatal en controles sanitarios esenciales, manteniendo los estándares de sanidad animal que exige la producción agroalimentaria argentina.
FUENTE: Infocampo