La sanidad de los terneros durante los primeros meses de vida sigue siendo uno de los principales desafíos para los sistemas de cría y tambo. En ese contexto, las estrategias preventivas ganan protagonismo, especialmente aquellas que permiten reducir el impacto de enfermedades neonatales que afectan la productividad y el bienestar animal, generando pérdidas económicas significativas.
La diarrea neonatal continúa siendo una de las causas más frecuentes de mortandad y retraso en el desarrollo de los terneros. A esto se suman otras patologías que pueden comprometer seriamente la evolución de los animales durante sus primeras semanas de vida.
Frente a este escenario, la vacunación de las hembras preñadas se consolida como una herramienta clave para transferir inmunidad pasiva a través del calostro y fortalecer la protección de los recién nacidos durante el período más crítico.
En este escenario crítico para la rentabilidad ganadera, Biochemiq desarrolló Rotamix, una vacuna diferencial que brinda prevención simultánea contra Rotavirosis, Mancha (Clostridium chauvoei), Colibacilosis y Salmonelosis.
Mitos entre productores
Muchas veces, en el campo suele repetirse el grave error de subestimar la prevención. Existen mitos arraigados entre los productores, como creer que "vacunar es muy caro", o que basta con aplicar una sola dosis sin los refuerzos periódicos necesarios, o que la vacunación es una acción para realizar únicamente cuando los animales ya están enfermos.
Los especialistas son categóricos al respecto: las vacunas son estrictamente herramientas preventivas y, cuando aparecen los signos de enfermedad clínica en el rodeo, el daño productivo ya es irreparable. Además, se suele descuidar la cadena de frío o creer erróneamente que "todas las vacunas son iguales", ignorando las diferencias tecnológicas que definen la eficacia biológica en el mercado.
Protección simultánea y tecnología MBS
Para superar estos desafíos con más de 25 años de trayectoria, el laboratorio veterinario Biochemiq desarrolló Rotamix, una vacuna diferencial orientada especialmente para las campañas de esta época del año, que actúa de forma simultánea contra Rotavirosis, Mancha, Colibacilosis y Salmonelosis.
Embed - Prevención de la diarrea neonatal en terneros
Su fórmula integral incluye cultivos inactivados de Rotavirus bovino (serotipos 6 y 10), Clostridium chauvoei, Escherichia coli y Salmonella dublin, utilizando gel de aluminio como adyuvante.
El principal diferencial radica en la incorporación exclusiva de la tecnología MBS® (Molecular Biology Supported). Mediante esta innovación, el biológico es sometido a un estricto control genético en sus distintas etapas de elaboración, lo cual permite asegurar la existencia de los genes claves que son responsables de inducir una respuesta inmune óptima.
Esta herramienta resulta fundamental para cubrir el peligroso "período ventana", una brecha inmunológica que abarca desde el nacimiento del animal hasta sus tres meses de edad, momento en el cual recién se suele iniciar el plan de vacunación contra las enfermedades clostridiales en los terneros.
El foco en Salmonella Dublin y la resistencia antimicrobiana
Uno de los aspectos más analizados en el informe técnico comercial del producto de Biochemiq es la respuesta de la vacuna contra la Salmonella dublin, una enfermedad de carácter zoonótico que genera altísima morbilidad y mortandad.
Los bovinos adultos pueden convertirse en portadores latentes que, ante diversas situaciones de estrés, eliminan la bacteria al medio ambiente a través de las heces, manifestando signos como fiebre, falta de apetito, caída en la producción láctea e incluso abortos.
En los terneros, principalmente entre la segunda y sexta semana de vida, el cuadro clínico es devastador: comienza con una diarrea pastosa que rápidamente se torna sanguinolenta y fétida. Posteriormente, los animales presentan severa deshidratación, cuadros febriles, neumonía, infecciones articulares y, finalmente, un colapso que conduce a la muerte.
Frente a la comprobada capacidad de las salmonellas para desarrollar resistencia a múltiples agentes antibacterianos, el tratamiento posterior pierde eficacia y eleva los costos. Por lo tanto, se vuelve imperioso intentar aislar el problema y prevenirlo a través de la inmunidad pasiva transmitida por el calostro de las madres adecuadamente vacunadas.
Validación a campo y esquema de aplicación
Para validar científicamente esta respuesta, se realizó una evaluación inmunológica en vacas primerizas y multíparas. El estudio contempló extracciones de sangre a los 60, 30 y 0 días preparto, así como a los terneros a los 7 y 30 días de vida.
Los resultados de aglutinación demostraron fehacientemente que la transferencia de anticuerpos a través del calostro provee un mecanismo muy superior de protección para los neonatos en comparación con los grupos de control sin vacunación.
Los beneficios directos de este esquema reducen el número de portadores, limitan drásticamente la diseminación bacteriana y minimizan la utilización de antibióticos. Para alcanzar esta efectividad, el prospecto técnico indica una dosis de 5 ml por vía subcutánea.
En el caso de las hembras preñadas primovacunadas, el protocolo exige aplicar dos dosis en el último tercio de la gestación con un intervalo de 21 días, debiendo mediar un mínimo de 15 días entre la aplicación de la última dosis y el momento de la parición (luego se debe revacunar anualmente al preparto). Finalmente, para adaptarse a la escala de cada tambo o establecimiento de cría, el producto se presenta en prácticos frascos de 300 ml (60 dosis) o 125 ml (25 dosis).