Profesionales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) participaron en Brasil de una capacitación sobre Límites Máximos de Residuos (LMR) y aspectos regulatorios de productos Fitosanitarios. La jornada, en el Centro de Excelencia en Ciencias de Plaguicidas (CECP), buscó fortalecer capacidades técnicas e intercambiar experiencias entre organismos sanitarios de la región.
Esta actividad promovió un valioso intercambio de capacidades técnicas entre organismos sanitarios y de salud de América Latina. Su objetivo principal fue contribuir a la protección de la sanidad vegetal, asegurar la inocuidad alimentaria y facilitar el comercio agroalimentario regional e internacional. La armonización de criterios regulatorios es fundamental para estos propósitos, permitiendo un flujo más eficiente y seguro de productos.
Armonización de criterios para Fitosanitarios
Durante el desarrollo del encuentro, en el que estuvieron presentes agentes de las direcciones nacionales de Protección Vegetal y de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Senasa, se abordaron temas esenciales. Estos incluyeron los requisitos agronómicos y toxicológicos necesarios para el establecimiento de los Límites Máximos de Residuos, la evaluación del riesgo dietario y los ensayos de eficacia a campo. Asimismo, se profundizó en las buenas prácticas de laboratorio y en los programas específicos destinados a cultivos de usos menores, buscando soluciones adaptadas a las particularidades de cada producción agrícola.
La capacitación fue organizada por un consorcio de entidades internacionales, incluyendo el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), CABI, Minor Use Foundation, el Centro de Excelencia en Ciencias de Plaguicidas (CECP) y Guarany. Este esfuerzo conjunto reunió a representantes de organismos sanitarios y de salud de distintos países de América Latina, consolidando una plataforma para la educación continua y la colaboración regional en la materia. La iniciativa subraya la importancia de la cooperación internacional para abordar desafíos comunes en la regulación de productos fitosanitarios.