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Perspectivas hídricas

El Niño impulsa alta producción agropecuaria con desafíos de manejo

El fenómeno climático El Niño proyecta campañas de altos rendimientos y recuperación hídrica, exigiendo monitoreo y decisiones agronómicas inteligentes para el sector.

8 de julio de 2026 - 16:02

El desarrollo del fenómeno climático El Niño posiciona al agua como eje central de la estrategia productiva argentina. Este ciclo ofrece condiciones favorables para gran parte de las regiones agrícolas y ganaderas del país, con lluvias normales o superiores a lo habitual. Especialistas del INTA destacan la importancia del monitoreo constante para aprovechar este escenario productivo.

Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, señaló que el fenómeno se está desarrollando con una intensidad proyectada de moderada a fuerte, extendiéndose al menos hasta finales del verano de 2027. Mercuri explicó que el impacto de El Niño no es uniforme globalmente, dependiendo de la dinámica oceánica y las condiciones regionales. En Sudamérica, especialmente en Argentina, Paraguay y Uruguay, los años Niño suelen asociarse a mayores probabilidades de lluvias.

Esta condición se traduce en mejores posibilidades para la Agricultura y la Ganadería, particularmente en zonas donde el agua es un factor restrictivo. En sistemas ganaderos, el impacto positivo se observa en la producción de pasturas y pastizales, con un mayor volumen productivo. En agricultura, el escenario habilita estrategias de mayor intensidad, incluyendo planteos de alta producción y doble cultivo, que permiten un uso más eficiente del agua disponible.

Estrategias de manejo ante el Clima

Mercuri enfatizó que la disponibilidad hídrica permite avanzar en esquemas agronómicos orientados a maximizar rindes. Decisiones como el doble cultivo, cultivos de cobertura, siembras tempranas y una fertilización adecuada cobran especial relevancia. Este contexto ofrece la posibilidad de identificar ambientes productivos con alto potencial y aprovecharlos con estrategias específicas, optimizando los rendimientos de los cultivos en muchos lotes.

La disponibilidad hídrica no solo beneficia la producción, sino que impacta directamente en las reservas de agua para otros usos esenciales, incluyendo el abastecimiento poblacional. Sin embargo, aun en un escenario favorable, el especialista remarcó la necesidad de planificar y manejar adecuadamente cada sistema. Subrayó la importancia de aplicar prácticas de conservación de suelos, como curvas de nivel y terrazas, especialmente en zonas con pendiente para evitar la erosión hídrica.

Particularidades de El Niño en Patagonia

En ambientes áridos y semiáridos como el norte patagónico, la variación en la disponibilidad de agua tiene efectos importantes. Cristian Musi Saluj, técnico del INTA Valle Inferior, advirtió que la distribución de la lluvia en el tiempo y su interacción con otras variables climáticas son más relevantes que la cantidad total. En áreas bajo riego, la mejora hídrica depende más del comportamiento de las cuencas cordilleranas y la acumulación de nieve. En sistemas ganaderos de secano, pequeños cambios en las precipitaciones pueden generar mejoras o deterioros significativos en la disponibilidad forrajera, pero el cuándo y bajo qué condiciones son cruciales.

El evento El Niño también podría influir indirectamente en aspectos como el estrés térmico animal, la dinámica de los pastizales y el comportamiento de plagas y enfermedades. Musi Saluj concluyó que el desafío es comprender cómo responderán los sistemas productivos frente a escenarios crecientemente variables, más allá de la simple expectativa de mayores lluvias.

FUENTE: INTA

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