La Academia de Lechería (ADL) llevará a cabo los próximos 17 y 18 de noviembre en Villa María, Córdoba, una capacitación de alto nivel orientada a resolver una de las principales limitantes productivas de los tambos: el curso presencial sobre "Ventilación y manejo del estrés por calor en vacas adultas".
Ventilación y manejo del estrés calórico en lechería
La Academia de Lechería organiza dos jornadas intensivas teórico-prácticas en Villa María, Córdoba, dictadas de forma presencial por Courtney Halbach, especialista de The Dairyland Initiative de la Universidad de Wisconsin.
La formación estará a cargo de la especialista internacional Courtney Halbach (MBA), referente de The Dairyland Initiative —programa insignia de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin—, quien viajará especialmente a la Argentina para brindar esta instancia formativa con dinámicas a campo.
El programa está dirigido a médicos veterinarios, ingenieros agrónomos, asesores técnicos, dueños y encargados de establecimientos lecheros, así como a profesionales interesados en adquirir criterio propio para diagnosticar, auditar y diseñar instalaciones de confinamiento. La modalidad conjuga teoría y práctica intensiva: durante las mañanas se dictarán los módulos conceptuales en las instalaciones del Hotel Amerian, mientras que por las tardes los asistentes se trasladarán a un tambo de la zona para realizar mediciones directas y análisis sobre casos reales. El curso cuenta además con el auspicio de firmas del sector como Artex y West Tambo, cuyos datos operativos de equipamiento se utilizarán en las actividades prácticas.
Criterio técnico y herramientas aplicadas contra el estrés calórico
El impacto del estrés térmico en la lechería argentina no es un fenómeno menor. A partir de un Índice de Temperatura y Humedad (ITH) de 68, las vacas adultas comienzan a manifestar signos de estrés por calor: se incrementa la frecuencia respiratoria y la temperatura corporal, cae drásticamente la producción de leche, desciende la tasa de concepción en verano y aumentan las rengueras en otoño, junto con alteraciones de comportamiento como el agrupamiento (bunching). En la cuenca lechera central del país, este umbral se supera durante una parte sustancial del año, provocando cuantiosas pérdidas económicas que muchas veces se subestiman por carecer de instrumental y metodologías de diagnóstico objetivo.
Frente a este escenario, la capacitación apunta a brindar herramientas concretas de intervención. Los participantes aprenderán a evaluar sistemas de ventilación natural, cruzada, túnel e híbrida, calcular capacidades de extracción y áreas de entrada, y medir la velocidad del aire a nivel del cubículo. Además de un certificado internacional, cada asistente se llevará una planilla de cálculo en Excel propia para diseñar y presupuestar ventilación en establecimientos propios o de clientes.
“Este workshop es un formato consolidado que se dicta en la Universidad de Wisconsin. Por primera vez logramos que se replique fuera de Estados Unidos y traducido al español, lo que representa una gran oportunidad para capacitarse con los líderes mundiales sin afrontar el costo de viajar al exterior ni lidiar con la barrera del idioma”, destaca la médica veterinaria e investigadora del CONICET Paula Tríbulo, cofundadora de la academia, quien subraya que el curso tiene un cupo estricto de 20 personas para garantizar que cada asistente trabaje activamente con el instrumental.
La génesis de la Academia de Lechería y su visión integradora
Detrás de esta iniciativa se encuentra la historia de la Academia de Lechería, institución creada formalmente hace dos años por tres profesionales del sector: la propia Paula Tríbulo (médica veterinaria, con posdoctorado en reproducción animal), su esposo Marcos Zenobi (ingeniero agrónomo, máster y doctor en nutrición de ganado lechero) y el médico veterinario riocuartense Leonardo Bussi. El proyecto comenzó a gestarse tras una década de residencia y formación de Tríbulo y Zenobi en Estados Unidos, período que coincidió con la creciente intensificación y confinamiento de rodeos en la Argentina.
“Durante nuestros años en Norteamérica, veíamos llegar a numerosos productores y técnicos argentinos que viajaban a recorrer tambos estabulados para luego replicar el encierro en sus campos. Advertimos enseguida que detrás de esa transición hay una base científica compleja y rigurosa; no alcanza con hacer una visita y encerrar las vacas. Había una demanda evidente de conocimiento técnico especializado”, explica Tríbulo al recordar los orígenes de la entidad. Con esa premisa, en 2020 comenzaron a estructurar programas de posgrado y, posteriormente, consolidaron la academia articulando estrechamente con la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Su propuesta académica se distingue por abordar el tambo bajo un enfoque holístico e integral que articula instalaciones, nutrición, reproducción, bienestar animal, gestión del personal y analítica de datos, convocando a referentes internacionales en cada disciplina. Entre sus alternativas formativas sobresale la Diplomatura en Manejo Integrado de Sistemas Lecheros Intensivos —un trayecto de dos años que convoca a profesionales de toda América Latina en modalidad presencial y remota sincrónica—, junto con Micromasters anuales por especialidad (Nutrición, Crianza y Recría, y Reproducción), workshops de entrenamiento práctico y la organización del Congreso Internacional de Lechería (CONIL), cuya próxima edición tendrá lugar en octubre de 2027.
