La faena de Bovinos en Argentina durante el primer semestre de 2026 alcanzó aproximadamente 6.025.000 cabezas, lo que representa una disminución del 9% en comparación con el mismo período del año anterior. Este volumen es el más bajo registrado en los últimos 10 años, según informó Expoagro.
Faena de Bovinos: Menor volumen anual proyectado con mayor peso por animal
La faena de Bovinos en el primer semestre de 2026 es 9% menor que el año anterior, pero el peso promedio de la res en gancho alcanzó 240 kg.
Esta tendencia sugiere que la faena total anual podría ubicarse entre 12,4 y 13,1 millones de cabezas, lo que implicaría una reducción de entre 500 mil y 1,2 millones de animales respecto a 2025. Históricamente, el primer semestre representa en promedio el 49% de la faena anual, y un ritmo más lento en esta primera mitad del año suele preceder a volúmenes anuales más elevados.
A pesar de la menor cantidad de animales, se observa un incremento en el peso de faena. En mayo, el peso promedio de la res en gancho alcanzó un máximo histórico de 240 kilos, con un aumento interanual de 7,5 kilos por res. Este fenómeno se atribuye a la creciente participación de la recría en los sistemas de engorde y al incentivo económico para agregar kilos antes de la terminación, desplazando la oferta de animales terminados hacia la segunda mitad del año.
Impacto en el stock bovino y la producción ganadera
La menor cantidad de vientres en servicio, unas 500 mil vacas menos, limita el potencial de crecimiento de la producción de terneros. Para mantener el stock bovino en niveles estables, la faena anual debería ser entre 1 y 1,5 millones de cabezas inferior a la de 2025, una vez descontadas las pérdidas naturales del sistema. Este escenario busca una mayor eficiencia en la producción ganadera.
El rol clave de los Feedlots y las condiciones de mercado
Los feedlots están adquiriendo un papel protagónico en la oferta de animales para faena. Más del 37% de los animales remitidos a faena provienen de corrales de engorde, un aumento significativo respecto al 30% de hace 5 años. La alta ocupación de estos establecimientos, con más de 2,17 millones de animales en stock al 1 de julio según Senasa, reafirma su importancia para los próximos meses.
El sector atraviesa una combinación favorable: precios firmes para la hacienda y costos relativos más bajos para el maíz y otros insumos. Aunque el precio de la invernada ha sido relativamente caro, el costo del maíz, medido en kilos de novillito, se ubicó entre un 40% y un 45% por debajo de su promedio histórico, fortaleciendo los márgenes del engorde. Esta mejora en la relación insumo-producto incentiva la eficiencia y productividad.
En este contexto, el sector busca cerrar el año con una faena moderada en número de animales, pero con mayor eficiencia productiva, reflejada en un incremento del peso medio de faena. Esto permitiría una mayor producción de carne por cabeza sin una caída proporcional en el volumen total, contribuyendo a la estabilización del stock bovino.
FUENTE: Expoagro