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“No siempre fue fácil hacer ciencia”

Recibimos al Dr. José Latorre, quien cierra una etapa al frente del CEVAN. Historias y visión de la investigación local.

Por PATRICIO JIMENEZ 30 de junio de 2013 - 23:04

Cuando me recibí, estaba fascinado por la genética y la biología molecular. En aquel momento, los virus eran una suerte de fantasmas». Así empezó la entrevista realizada en MOTIVAR «Radio» (que se emite por hablandodelonuestro.com.ar) al Dr. José Latorre, quien recientemente dejara su cargo como director del Instituto César Milstein (CEVAN), a manos de la Dra. Nora Mattion.

El Dr. Latorre realizó su carrera académica como docente, siendo profesor titular de Genética Molecular de las Facultades de Exactas y Naturales y Veterinarias de la UBA. Tuvo una activa labor de transferencia de tecnología al sector público y privado, particularmente en la producción de reactivos de diagnóstico y kits para evaluar virus de fiebre aftosa y sus anticuerpos.

A cargo del CEVAN desde 1988 y destacando de antemano que «no siempre fue fácil hacer ciencia en Argentina», el también miembro de la RIIDFA, mencionó que uno de sus objetivos al frente de la entidad fue el de generar recursos humanos y llenar ese área con conocimientos relacionados al virus aftósico. Y vaya si lo hizo.

«Desarrollamos herramientas de precisión para que otros profesionales, otras incumbencias científicas, las puedan usar y así caracterizar en poblaciones animales situaciones como la presencia o ausencia de determinado patógeno, la inducción o no de anticuerpos y la cuantificación de los mismos», nos relató el científico.

«Tomamos un camino que nadie tomaba: además del esfuerzo en la genómica y trabajar con lo que ahora se llama inmunología moderna, nos abocamos a la caracterización de los antígenos y la producción de reactivos de diagnóstico de alta precisión: basándonos en el uso de anticuerpos monoclonales. Nos dimos cuenta que con los anticuerpos podíamos identificar las cepas que estaban en las vacunas o las emergentes en el campo, con una altísima precisión», explicó el Dr. Latorre en un diálogo que puede escucharse ingresando en hablandodelonuestro.com.ar y dirigiéndose a «La entrevista del mes».

A lo largo del encuentro, no faltaron referencias sobre las primeras pruebas de potencia indirecta para la aprobación de vacunas antiaftosa por parte del Senasa: «Las empresas trinaban pero se adaptaron rápidamente y mejoraron significativamente la calidad de las vacunas», nos explicó el investigador. Y destacaba: «El laboratorio de control de la vacuna antiaftosa del Senasa es impecable a nivel internacional».

Atrás las discusiones sobre los métodos Frenkel o BHK; los avances sobre la detección de proteínas no estructurales y una gran cantidad de anécdotas, el Dr. Latorre opinó también sobre el control y la calidad de vacunas contra otras enfermedades y avanzó hacia posibles desarrollos nacionales en otros campos.

«La industria del cerdo está creciendo a pasos agigantados y no hay producción local de vacunas. Creo que hay universidades avanzando en el tema», expresó. Y prosiguió: «Lo mismo ocurre con la industria aviar, en la cual -con la formación argentina- tranquilamente se podrían desarrollar vacunas localmente. De hecho, estamos evaluando de forma preliminar una posibilidad de trabajar en eso». Además, mencionó que ya se ha avanzando en la producción de vacunas para perros y también en productos específicos para gatos y peces.

Tras dar sus impresiones sobre el lanzamiento de la primera vacuna contra la hidatidosis, le realizamos las últimas preguntas:

 

MOTIVAR: ¿Cómo ve la transferencia actual de tecnología hacia la industria?

José Latorre: Cuando nos formamos allá por fines de los ´60, estaba mal visto el tema. Se creía que no había que contaminar la ciencia con los privados. Y vale decir que en algunos lugares sigue perdurando cierto elitismo. Ahora el tema está empezando a cambiar. ¿Cuál es uno de los paradigmas de la ciencia? Su aplicabilidad en el medio social y productivo. Los científicos no estamos preparados para producir, sino para investigar y desarrollar.

 

¿Cómo está la ciencia en Argentina?

Muy bien, la masa de científicos aumentó de 2.000 a 5.000 en los últimos años. La ciencia siempre tuvo algún manto de protección política, pero ahora vivimos un florecimiento impresionante. Se adecuó la infraestructura y se realizaron importantes inversiones en equipamiento, con aportes del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. Además, se implementó el Plan Raíces, que posibilitó la repatriación de más de 1000 científicos al país; como así también, y no menos relevante, es que los científicos ahora nos podemos jubilar con el 85% móvil y eso nos da una tranquilidad muy grande.

 

¿Cómo resume su paso por el CEVAN?

Creo haber sido un buen Director, aunque no un excelente administrador. Siempre aposté por mi rol de facilitador: la idea es ayudar al otro, a la gente joven, para que pueda iniciarse y trabajar sin sobresaltos.

Tratar de generar un ambiente y una infraestructura adecuada para ese cometido.

Y eso creo haberlo logrado.

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