viernes 24 de abril de 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Motivar. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Innovación

Una levadura probiótica abre una nueva era para la producción porcina

Avanza una innovación desarrollada en Argentina que promete potenciar la producción porcina y ofrecer alternativas frente al uso de antimicrobianos.

24 de abril de 2026 - 14:06

En un contexto donde la eficiencia sanitaria gana protagonismo, un desarrollo científico argentino empieza a marcar un nuevo rumbo para la producción porcina. Los resultados obtenidos con una levadura probiótica abren expectativas concretas para mejorar productividad y reducir el uso preventivo de antimicrobianos.

A menos de un año de la rúbrica de un convenio de licencia tecnológica entre el CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) con la empresa Beneficial Germs S.A. para la transferencia de conocimiento en torno al desarrollo de una levadura probiótica, su producción a gran escala y la potencialidad aplicaciones en la salud animal y humana, los avances científicos continúan marcando el recorrido.

La última novedad es la publicación de un artículo científico en la revista Probiotics and Antimicrobial Proteins en el que prueban que las crías de lechones que reciben un suplemento de la levadura probiótica aumentan de peso un 10 por ciento más que aquellas que solo comen su alimento habitual.

Una solución para la salud gastrointestinal

La levadura, denominada Kluyveromyces marxianus CIDCA 9121, tiene propiedades que contribuyen a la salud gastrointestinal. Se produce a partir del lactosuero, un residuo de la industria láctea, algo que le aporta sostenibilidad al proyecto. Desarrollada conjuntamente por el Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CIDCA, CONICET-UNLP-CICPBA), el Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP, CONICET-UNLP-asociado a CICPBA) y el Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI, CONICET-UNLP), el convenio firmado en su momento transfirió a la empresa biotecnológica el know-how –es decir, el cómo se hace– asociado al proceso de fermentación y formulación.

DSC_0358-web-720x400
Eugenia Tanco y María Dolores Pendón en el laboratorio. Foto: CONICET Fotografía/Rayelen Baridon.

Eugenia Tanco y María Dolores Pendón en el laboratorio. Foto: CONICET Fotografía/Rayelen Baridon.

En el nuevo estudio, del cual también participaron docentes investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias (FCV, UNLP), el probiótico fue incorporado en la dieta de cerdas preñadas durante las tres semanas previas al parto y la lactancia, mientras que otras recibieron solo alimento balanceado. A su vez, las crías de cada grupo también fueron alimentadas de la misma manera durante las primeras semanas después del destete: unas con la levadura y otras sin ella. ¿El resultado? Contundente: cuarenta días después, el grupo suplementado mostró un incremento del 10 por ciento del peso con respecto al otro.

Prevención al momento del destete

“En la producción porcina, el destete o la separación de los lechones y la madre se produce a edades muy tempranas, cuando el intestino no está del todo maduro para la incorporación del alimento sólido, y eso lo predispone a sufrir infecciones. Lo habitual es, entonces, recurrir a antibióticos”, explica Martín Rumbo, investigador del CONICET y director del IIFP, y enfatiza: “La levadura mostró que puede ser una alternativa al uso de medicamentos en forma preventiva, al menos en los primeros meses de vida”, algo imprescindible en la lucha contra la resistencia a los antibióticos.

Además de los resultados obtenidos, este trabajo es un gran salto a nivel científico: de los ensayos con modelos en ratones se pasó a probar con animales de una granja productiva en la localidad bonaerense de Ranchos, en lo que fue “una experiencia de la vida real, llevada adelante en un espacio mucho menos controlado, con una cantidad de variables que exceden a las condiciones del laboratorio”, describe Malena Ferreyra Compagnucci, becaria del IIFP y también autora del trabajo. “Es una aplicación directa que se acerca mucho al funcionamiento que esperamos que tenga el producto una vez desarrollado”, apunta Rumbo.

“Es evidencia científica que queda disponible a nivel académico, y con la que también es necesario contar para la formulación, inscripción y comercialización de los eventuales productos. Todos los datos que se vayan obteniendo a partir de los distintos ensayos van a servir para saber qué dosis de la levadura se necesita para un suplemento destinado a cerdas preñadas o amamantando, o solo a lechones, o en qué fase del desarrollo de las crías conviene administrarlo, entre otras cuestiones”, afirman Graciela Garrote y María Dolores Pendón, investigadora y becaria del CONICET, respectivamente, en el CIDCA.

DSC_0418-web-720x400
El equipo de investigación: (de izq. a der.) Eugenia Tanco, Malena Ferreyra Compagnucci, Martín Rumbo, Graciela Garrote, María Dolores Pendón y Sebastián Cavalitto. Foto: CONICET Fotografía/Rayelen Baridon.

El equipo de investigación: (de izq. a der.) Eugenia Tanco, Malena Ferreyra Compagnucci, Martín Rumbo, Graciela Garrote, María Dolores Pendón y Sebastián Cavalitto. Foto: CONICET Fotografía/Rayelen Baridon.

Optimizando el desarrollo

Probada la eficacia y funcionalidad biológica de la levadura como suplemento probiótico, y mientras se avanza con otras pruebas para seguir ajustando la información disponible, marcha en paralelo otra búsqueda: la de optimizar el propio desarrollo. Desde el CINDEFI, su director Sebastián Cavalitto explica que “los derivados microbiológicos se pueden vender como un producto líquido, es decir en una suspensión; en pasta o fresco, conteniendo determinada cantidad de humedad; o seco, como un polvo, formato que tiene mucha más durabilidad”.

De las tres presentaciones, se trabaja en el secado, proceso para el cual en investigación se utiliza una técnica avanzada de deshidratación llamada liofilización, pero que en este caso tiene como desventaja el costo: resulta excesivamente cara para un producto comercial. “Lo que estamos probando actualmente es el secado spray, utilizado por ejemplo para elaborar la leche en polvo, un método que resulta más escalable a nivel productivo”, señala Cavalitto. Para los próximos meses, los equipos de investigación involucrados esperan publicar nuevos resultados en los distintos frentes abordados para seguir expandiendo las posibilidades del valioso desarrollo.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

Los tres casos de Scrapie confirmados eran ovinos Dorper importados de Paraguay.
Glypondin 4, una vacuna nutricional para el rodeo elaborada por König.
Juan Roo y Fernando Matticoli en la nueva planta de CDV en el Parque Industrial de Pilar.
La OMSA hace un llamado a la acción ante la propagación de la fiebre aftosa SAT1.
Veterinarios: más que asesorar, es clave integrarse a la empresa ganadera.

Te puede interesar