Desde el 1° de julio, la trazabilidad electrónica bovina incorpora un nuevo eslabón clave de la cadena de ganados y carnes: los frigoríficos. Ahora, los establecimientos de faena deberán registrar la identificación electrónica de cada animal y vincularla con el resultado de faena, completando así el seguimiento individual desde el nacimiento hasta la obtención de la res.
Se pone en marcha la trazabilidad electrónica en los frigoríficos
La trazabilidad electrónica suma a los frigoríficos desde julio, que deberán vincular cada animal con su resultado de faena para completar el sistema.
La trazabilidad en toda la cadena
La medida quedó oficializada mediante la Disposición 50/2026 de la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario, que establece textualmente: "Será obligatorio a partir del día 1 de julio de 2026, fecha desde la cual los establecimientos faenadores deberán haber completado las adecuaciones y cumplir con las condiciones técnicas necesarias para su implementación".
A su vez, la obligación se enmarca en la Resolución 40/2026, que creó el Sistema Integral de Faena (SIF). La normativa dispone que los frigoríficos deberán leer la identificación electrónica de cada bovino al ingresar a la línea de faena, asociarla al número de garrón y registrar esa información en el Resultado de Faena, garantizando la continuidad de la trazabilidad durante todo el proceso.
Hasta ahora, la identificación individual acompañaba al animal durante la producción primaria, pero la información quedaba desvinculada al momento del sacrificio. Con esta nueva etapa, los datos generados en el campo podrán relacionarse directamente con indicadores como peso, rendimiento, tipificación y calidad de la res, aportando información estratégica para productores, frigoríficos e industria exportadora.
La identificación electrónica individual comenzó a implementarse este año mediante caravanas obligatorias para los nuevos terneros, con el objetivo de construir un sistema integral de trazabilidad alineado con las exigencias de los principales mercados internacionales y fortalecer la transparencia de la cadena cárnica argentina.
Integración de la información
Durante una jornada organizada por el IPCVA, el director nacional de Producción Ganadera, Silvio Marchetti, destacó la importancia del cambio y recordó que es la primera vez que la reglamentación contempla la continuidad de la trazabilidad dentro de los frigoríficos.
El funcionario explicó que la integración de la información permitirá que los productores conozcan objetivamente el desempeño de los animales que criaron, incluso después de haberlos comercializado. De esta manera, podrán acceder a datos sobre calidad de carne, rendimiento y tipificación que hasta ahora permanecían fuera de su alcance.
“El 70% de los productores produce el 70% de los terneros del país y no sabemos realmente qué carne logran”, advirtió el funcionario nacional para dimensionar el impacto de la norma.
Al recuperar esta información y vincular el trabajo del campo con la industria, los criadores podrán conocer al detalle los resultados que hacen a la carne, como el peso, el rendimiento, la tipificación y la calidad de la res. Para los expertos, cruzar estos datos con las herramientas tecnológicas disponibles permitirá, a mediano plazo, discriminar proveedores según los objetivos específicos de cada empresa y tomar decisiones estratégicas mucho más precisas para potenciar el negocio.