El nuevo brote de peste porcina africana en Vietnam pone en alerta al mercado internacional. Con más de 100.000 cerdos infectados, la crisis amenaza el equilibrio del comercio de carnes porcinas y podría repercutir directamente sobre la producción porcina argentina.
Vietnam, un país clave en el entramado comercial agroalimentario de Asia, contabiliza ya 972 focos activos de peste porcina africana (PPA), una enfermedad viral de alta mortalidad en cerdos. En apenas dos semanas, los casos pasaron de 30.000 a más de 100.000 animales afectados, según datos oficiales citados por Reuters.
Nguyen Xuan Duong, presidente de la Asociación de Ganadería de Vietnam, advirtió que “ninguna provincia está a salvo” y que el virus compromete seriamente la cadena de abastecimiento de carne. El gobierno respondió con una directiva urgente para contener la propagación del virus y evitar una crisis alimentaria.
Cabe recordar que la PPA fue una amenaza persistente para la industria porcina mundial. El brote más grave ocurrió entre 2018 y 2019, cuando China, el mayor productor mundial, perdió la mitad de su población de cerdos, con pérdidas económicas estimadas en más de 100.000 millones de dólares.
Preocupación de la producción porcina local
La situación preocupa especialmente al sector porcino argentino, que ha encontrado en los mercados asiáticos un destino estratégico para sus exportaciones. Si la oferta vietnamita cae, podrían verse alterados los precios internacionales y el posicionamiento de países exportadores, entre ellos Argentina.
Aunque Vietnam lanzó en 2023 una vacuna de uso comercial contra la PPA, las autoridades reconocen que su uso sigue siendo limitado por los costos y la desconfianza sobre su eficacia. En este contexto, el riesgo de propagación regional y el efecto dominó sobre los precios vuelve a colocar a la peste porcina africana como un factor desestabilizador para la industria mundial.
Con el antecedente de lo ocurrido en China entre 2018 y 2019 —cuando se perdió la mitad del stock porcino y se estimaron pérdidas de más de 100.000 millones de dólares—, el actual rebrote obliga a la producción porcina global a encender las alarmas. Argentina, como país libre de PPA y con aspiraciones exportadoras, no puede mirar para otro lado.
FUENTE: Productor porcino