La cosecha de soja en la región núcleo avanza con serias dificultades y acumula un atraso significativo respecto a los promedios históricos, en un contexto donde las lluvias persistentes limitan el trabajo en los campos y complican la logística productiva de los cultivos.
De acuerdo al último informe de la GEA, el progreso de recolección alcanza apenas el 25% del área, muy lejos del 55% habitual para esta fecha, lo que refleja una demora de 30 puntos porcentuales. La falta de piso, la elevada humedad ambiente y la escasa radiación dificultan el secado de los lotes y frenan el ingreso de las máquinas.
El escenario se agrava con pronósticos de clima que anticipan nuevas lluvias en los próximos días, lo que podría generar mayores inconvenientes en una campaña ya comprometida. Las zonas más afectadas son el norte y noreste de la región núcleo, donde se multiplican los problemas de rebrotes, retención foliar y heterogeneidad en los lotes, obligando incluso al uso de desecantes y elevando el riesgo de pérdidas.
Calidad de grano y rindes de la soja
Este contexto no solo impacta en los tiempos, sino también en la calidad del grano. En distintas zonas se reportan granos verdes, impurezas y riesgo de apertura de chauchas, especialmente en lotes que no logran ser cosechados a tiempo. El tiempo de reanudación de las tareas se vuelve crítico frente a un pronóstico que sigue siendo inestable.
En cuanto a los rindes, la campaña muestra una fuerte dispersión, con valores que oscilan entre 10 y 70 quintales por hectárea. Sin embargo, el promedio actual se ubica en torno a los 44 qq/ha, levemente por encima de las expectativas previas, aportando un matiz positivo dentro de un panorama dominado por la incertidumbre.
FUENTE: BCR