La lechería argentina atraviesa un proceso de consolidación estructural, caracterizado por una reducción en el número de unidades productivas, pero con un incremento en la escala de los establecimientos remanentes. Esta tendencia, que impacta directamente en el Tambo nacional, fue detallada en un informe reciente del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), difundido por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
El tambo argentino gana escala con mayor promedio de vacas
La cantidad de Tambos disminuyó 2,56% interanual en junio, pero los establecimientos promedian 174 vacas, ganando escala productiva.
En junio de 2026, la cantidad de tambos registró una caída del 2,56% en comparación con el mismo mes del año anterior. Paralelamente, las existencias de vacas disminuyeron un 0,26%, lo que representa 4.017 cabezas menos. A pesar de esta merma en el rodeo general, la eficiencia productiva se mantuvo gracias a un aumento en la densidad, alcanzando un promedio de 174 vacas por unidad productiva, frente a las 170 registradas en junio de 2025.
La actividad lechera mantiene una marcada centralización geográfica. El 90,9% de los tambos y el 95,6% de las vacas en producción se concentran en la Cuenca Central, que abarca las provincias de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos. Esta distribución subraya la importancia de estas regiones para la producción láctea del país.
Asimetrías en el sector tambero
El análisis por tamaño de establecimiento revela asimetrías significativas. Los tambos con más de 500 vacas en producción, que representan solo el 7,1% del total nacional, concentran el 29,7% del rodeo y aportan más de un tercio de la producción de leche. En contraste, los establecimientos con menos de 100 vacas constituyen el 32,7% de las unidades productivas, pero manejan únicamente el 8,1% del stock animal y generan menos del 10% del volumen total.
Evolución del Tambo argentino
La tendencia de achicamiento es de largo plazo. El año 2025 cerró con un 4,2% menos de tambos y un 1,6% menos de vacas en promedio respecto a 2024. La serie histórica (1988-2025) muestra una disminución anual del 3,2% en unidades productivas, mientras que el stock de vacas (2008-2025) registra una baja anual del 1,02%. La carga animal por tambo, sin embargo, continuó su senda alcista, cerrando 2025 con un promedio de 166 vacas totales por unidad, un incremento del 2,5% respecto al año anterior y consolidando una suba sustancial del 8,2% si se lo compara con la media registrada en los diez años previos.
Esta dinámica de concentración y aumento de la escala productiva es un factor clave en la evolución del sector tambero argentino, marcando un camino hacia unidades más grandes y eficientes, a pesar de la reducción general en el número de explotaciones.
FUENTE: Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)