La triquinosis es causada por el parásito Trichinella spiralis que se aloja en el músculo de los animales, principalmente en el cerdo doméstico, aunque también en animales de caza como el jabalí. La infección se transmite a las personas por el consumo de carne cruda o mal cocida que contenga larvas viables del parásito.
Afecta a personas de todas las edades y la gravedad del cuadro clínico es dependiente de la concentración de larvas que se consumieron. Los síntomas más comunes son irritación gastrointestinal, seguido de edema periorbitario, dolor muscular y fiebre.
El flajelo de los jabalíes
Los jabalíes además de producir destrozos en los cultivos (especialmente de maíz), pueden transmitir enfermedades a los porcinos domésticos y a los humanos. Estas fueron las principales causas por lo que han sido declarados plaga en muchas provincias.
La Triquinosis es una enfermedad notificable a las autoridades sanitarias. En las provincias de Neuquén, La Pampa, San Luis y Córdoba se ha detectado carne de jabalíes con el parásito, lo que obliga a tomar conciencia e implementar acciones de vigilancia y prevención involucrando a los gobiernos, profesionales de la salud, veterinarios, productores y la sociedad en general.
¿Cómo prevenir la triquinosis?
Las principales recomendaciones puntuales para prevenir esta enfermedad son realizar análisis de muestras de carne a través de la técnica de digestión artificial en cada faena de animales cazados para detectar la presencia del parásito.
Por otro lado, si no se realizan los análisis, consumir carne y productos derivados bien cocidos, asegurando que la carne pierda el color rosado, ya que el calor es el único método efectivo para eliminar al parásito.
Debe considerarse que ni salar ni ahumar son suficientes para matar el parasito, lo que torna peligroso consumir chacinados no cocinados.
El diagnóstico de este parasito lo realizan los laboratorios regionales, siendo la digestión artificial la única técnica reconocida por las autoridades sanitarias, ofreciendo los resultados en 24 horas.
Recomendaciones sobre el envío de muestras
Para un correcto diagnóstico veterinario se recomienda enviar muestras individuales por cada animal y deben ser el equivalente a un puñado de carne (aproximadamente 50 gramos), colectada del músculo del diafragma (también llamado entraña). Las muestras pueden conservarse refrigeradas (en heladera) por una semana.
Excepcionalmente, si no se pudieron mandar las muestras del animal recién carneado y se tienen los chacinados, los mismos podrían analizarse, pero los resultados no son precisos y generalmente el costo de este análisis es mayor.