La Integración agrícola-ganadera ofrece resultados superiores a las actividades productivas realizadas de forma aislada, según un estudio de veinticinco años presentado en Brasil. La investigación, reportada por Globo Rural, concluye que esta combinación optimiza la rentabilidad económica y aporta beneficios significativos para la salud del suelo en el estado de Rio Grande do Sul.
La Integración agrícola-ganadera supera a sistemas aislados en rentabilidad y suelo
Un estudio de veinticinco años en Brasil revela que la Integración agrícola-ganadera eleva la rentabilidad y la capacidad hídrica del suelo, superando a las actividades separadas.
Rentabilidad y Ganadería
El experimento, que se extendió por veinticinco años en lavouras de soja gaúchas, reveló una productividad promedio de cuarenta y siete sacas por hectárea. Sin embargo, esta cifra osciló drásticamente, desde más de setenta sacas en condiciones climáticas favorables hasta menos de diez sacas en años de sequía. La integración agrícola-ganadera, al incorporar el pastoreo de ganado sobre la cobertura de invierno, transformó los resultados financieros de las propiedades. Al convertir los valores obtenidos por la actividad pecuaria a su equivalente en sacas de soja, el rendimiento promedio se elevó a setenta y tres sacas por hectárea.
En años de buena cosecha, el sistema integrado representó más del doble de facturación para el productor. En contraste, durante los años desfavorables, la agricultura en solitario arrojó un saldo negativo de doscientos quince dólares por hectárea, mientras que la integración pecuaria generó un resultado positivo de ciento ochenta y nueve dólares por hectárea. Un investigador y profesor del Departamento de Plantas Forrajeras y Agrometeorología de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (Ufrgs) destacó que, en situaciones de pérdida para la agricultura, "el ganado mantiene la estabilidad del sistema", actuando como un factor clave para la resiliencia económica de las propiedades agrícolas.
Mejoras en el Suelo
Más allá de la estabilidad económica, nuevos estudios señalan que el pastoreo animal contribuye a la prevención de períodos de sequía. Mediante tecnología de análisis de suelo en 3D, científicos descubrieron que el pastoreo moderado mejora la conexión de los macroporos del suelo, permitiendo una mayor captación y retención de agua. Las modificaciones físico-químicas y biológicas inducidas por la presencia bovina resultan en un incremento del catorce por ciento en la capacidad de retención hídrica del terreno.
Asimismo, se observa un aumento del ciento cuarenta por ciento en la presencia de hongos beneficiosos en áreas con ganado, lo que facilita la absorción de fósforo por parte de la soja y, consecuentemente, un incremento progresivo en la productividad de la leguminosa. La mayor diversidad del suelo, impulsada por la presencia bovina, contribuye a un ecosistema más robusto y productivo. Estos hallazgos refuerzan el concepto de producción sustentable al optimizar los recursos naturales y mejorar la salud del agroecosistema.
En síntesis, la evidencia científica de este estudio subraya el valor estratégico de la Integración agrícola-ganadera como un modelo productivo que no solo maximiza la rentabilidad a largo plazo, sino que también fortalece la resiliencia de los sistemas productivos frente a las variaciones climáticas y mejora la salud del suelo.
FUENTE: Globo Rural (Brasil)