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Producción

Genética bovina impulsa nueva rentabilidad en tambos

El modelo Beef on Dairy, que utiliza genética bovina carnicera, permite valorizar terneros lecheros y sumar ingresos al tambo, según el IPCVA.

14 de agosto de 2026 - 08:30

El sector lechero argentino explora nuevas vías para optimizar la rentabilidad de los establecimientos. Una de ellas es la implementación del modelo Beef on Dairy, que capitaliza la genética bovina carnicera para valorizar los terneros de origen lechero. Esta estrategia permite generar una fuente de ingresos adicional sin comprometer la reposición del rodeo.

Esta iniciativa será uno de los ejes centrales de la Jornada a Campo que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) realizarán el jueves 13 de agosto en Humboldt, Santa Fe. Durante el evento, el médico veterinario Nicolás Welschen, del Instituto de Investigación de la Cadena Láctea (IDICAL), presentará la exposición "¿CÓMO HACER CARNE "BEEF ON DAIRY"?, UNA VERDADERA OPORTUNIDAD".

El Beef on Dairy es una estrategia de cruce terminal que aprovecha el vigor híbrido. Consiste en la utilización de semen de razas carniceras sobre vacas lecheras de menor mérito genético. Esto permite separar la generación de reemplazos de la producción de animales destinados a engorde, resultando en individuos con un fin exclusivamente comercial para feedlot y faena.

Las vacas lecheras de mayor mérito genético se inseminan con semen sexado para obtener las vaquillonas necesarias para la reposición. Sobre el resto de las hembras, se utilizan líneas paternas carniceras, principalmente Angus. Los animales resultantes salen del establecimiento para continuar su engorde y posterior faena. El doctor Welschen resumió la propuesta como "una estrategia para generar valor a un producto residual del tambo".

Según explicó el especialista, las razas lecheras fueron seleccionadas para producir leche y no para transformar alimento en músculo. La incorporación de genética específica mejora la aptitud cárnica de sus descendientes y permite capitalizar el vigor híbrido, lo que se traduce en mayor eficiencia.

Eficiencia y decisiones en la producción de carne

Al introducir características carniceras, el producto terminal puede convertir la alimentación con mayor eficiencia, un aspecto determinante debido al peso de este rubro en los costos. Welschen enfatizó: "Tenemos que aprender a ser eficientes. El gasto de alimentación es el principal que tiene un sistema productivo, tanto en leche como en carne". Antes de avanzar, cada empresa debe conocer con precisión la dinámica de su plantel, incluyendo la cantidad de vaquillonas necesarias, la tasa de descarte y el intervalo entre partos. Estos datos determinarán la proporción de vacas que puede destinarse al cruzamiento.

Uno de los principales beneficios de esta propuesta es que obliga a ordenar esa información y planificar a largo plazo. Además, el productor puede ajustar la estrategia según las señales del mercado. Cuando la hacienda alcanza valores favorables y disminuye la demanda de hembras lecheras, es posible ampliar el uso de genética bovina carnicera. Por el contrario, si se recupera el negocio de la reposición, se puede incrementar la utilización de semen sexado y vender las vaquillonas que superen las necesidades del establecimiento. La decisión final dependerá de la relación entre el precio de la carne y el valor de las futuras madres.

Potencial regional de la genética bovina

Aunque las vacas de tambo representan una proporción reducida del rodeo nacional, la situación es diferente en el centro-oeste santafesino. En los departamentos Castellanos, Las Colonias y San Martín se contabilizan cerca de 785.000 vientres bovinos. Alrededor del 62,5% pertenece a explotaciones lecheras y el 37,5% restante a planteos de cría. Esta concentración abre la posibilidad de aportar un volumen significativo de animales con mejores características al circuito ganadero.

El sistema no es completamente nuevo en la región, donde ya existía la práctica del cruzamiento entre vientres lecheros y toros Hereford. La diferencia actual radica en las herramientas reproductivas, especialmente en la disponibilidad de semen sexado, que permite concentrar la generación de reposiciones en las mejores vacas y seleccionar con mayor precisión cuáles se destinarán a producir carne. La inseminación artificial juega un rol clave en esta optimización.

Welschen consideró que la modalidad aún se encuentra en una etapa incipiente en la Argentina, aunque algunos tambos tecnificados ya la utilizan. Su expansión estará condicionada por la eficiencia reproductiva de cada empresa, la evolución de ambos mercados y la capacidad de tomar decisiones basadas en datos, sin presentarla como una receta universal. Durante el encuentro en UNCOGA Feedlot Cooperativo, los asistentes también conocerán experiencias de engorde de novillos Holando, calidad de carne y manejo sanitario. El especialista anticipó que se aportará una base técnica y científica que ayude a tomar decisiones, siendo la definición final responsabilidad de cada asesor con su cliente.

La actividad organizada por el IPCVA junto con el INTA Rafaela será libre y gratuita, pero requiere inscripción previa debido a los cupos limitados.

FUENTE: CRA

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