Martín Romeo, veterinario y docente de la Fauba, participó en un proyecto privado para desarrollar la cría bovina en Vietnam. La iniciativa buscó establecer un sistema de producción de carne vacuna desde cero en un país con escasa tradición ganadera. El profesional argentino colaboró en el diseño y puesta en marcha de un establecimiento.
La propuesta surgió a partir de su actividad docente en la cátedra de Fisiología Animal de la Universidad de Buenos Aires. El proyecto implicó la construcción de un establecimiento con 12 corrales, dos mangas y un laboratorio diseñado para la aspiración de ovocitos y la manipulación de embriones. La base de la genética bovina provino de Argentina, con la compra de embriones de razas carniceras reconocidas como Angus, Brangus y Wagyu, además de animales mestizos que se adaptaran al entorno.
Al inicio, se lograron 32 vacas preñadas con embriones de calidad carnicera. El plan estratégico apuntaba a multiplicar esta genética mediante fertilización in vitro. Las hembras nacidas serían utilizadas entre los 10 y 12 meses para la aspiración de ovocitos y, a partir de ellos, producir nuevos embriones con semen de calidad para expandir el rodeo.
Martín Romeo encontró diversas dificultades en el desarrollo del proyecto. La oferta de productores y profesionales capacitados en Vietnam es limitada, con poca experiencia en inseminación artificial y tacto rectal, habilidades fundamentales para la cría bovina moderna. Además, se presentaron obstáculos cotidianos como la escasez de vacunas y alimentos específicos, y la necesidad de enseñar técnicas básicas de manejo animal, así como la construcción de infraestructura adecuada para el ganado.
El ganado local, predominantemente cebuino mestizo, presenta un tamaño pequeño, con vacas que promedian menos de 400 kilos. El estrés por calor también representó un factor significativo, sugiriendo que las regiones del norte de Vietnam, con temperaturas más bajas, podrían ser más adecuadas para la cría bovina. El veterinario destacó el alto nivel de la educación veterinaria argentina, que le proporcionó los recursos para desempeñarse globalmente.
Potencial de la genética bovina
A pesar de los retos, Romeo considera que Vietnam posee potencial productivo. Sin embargo, para que un proyecto de cría bovina escale a nivel nacional, se requiere una política de estado específica. Esta debería enfocarse en resolver cuellos de botella como la falta de vacas receptoras de embriones, desarrollando un plan estratégico para poblar el país con animales de calidad carnicera.
FUENTE: Bichos de Campo