La actividad de feedlot enfrenta un escenario complejo debido a una relación desfavorable en los valores de compra y venta de la hacienda. Un relevamiento productivo sobre 50.494 cabezas determinó que, bajo las cotizaciones instantáneas actuales, apenas el 6% de los corrales evaluados lograría una rentabilidad económica positiva.
El informe técnico analizó datos reales de 24 empresas pertenecientes a la región CREA Centro durante los ejercicios comprendidos entre 2022 y 2026. Al simular la compra y venta a valores de reposición vigentes, el margen bruto promedio del engorde arrojó una pérdida de 117 dólares por cabeza, con una mediana anual negativa del 30%.
Para alcanzar el punto de equilibrio operativo, la relación compra-venta debería descender de 1,36 a 1,19. De acuerdo con las estimaciones de los técnicos Lorenzo Mintegui y Victoria Anomale, ese ajuste requeriría una suba del 10% en el valor del gordo, una baja del 12% en el ternero o una combinación de ambos factores de mercado.
Más allá de las limitaciones comerciales, la evaluación identificó brechas significativas entre establecimientos al separar el cuartil superior de mayor desempeño. En ese segmento de vanguardia para la producción ganadera intensiva, el costo del kilo producido se situó en 1,62 dólares, lo que representó un costo 16% menor respecto de los 1,92 dólares registrados en el resto de los corrales.
Los establecimientos más eficientes agregaron 184 kg por animal durante la estadía frente a los 127 kg logrados por el resto de la muestra. La estrategia consistió en incorporar bovinos más livianos, con un peso de entrada promedio de 239 kg contra 294 kg, extendiendo el período de encierre para diluir los costos de la compra inicial.
Impacto de la conversión y los precios
La conversión alimenticia constituyó otro elemento determinante para amortiguar el impacto económico desfavorable. Los corrales destacados obtuvieron un índice de 7,4 kg de materia seca por cada kilo ganado, superando ampliamente el promedio de 8,9 kg de materia seca por kilo del resto de los establecimientos evaluados.
Esta mayor eficiencia en la transformación biológica generó un ingreso adicional de 95 dólares por animal terminado. Hacia adelante, el sector contempla la estacionalidad histórica que suele marcar subas cercanas al 10% hacia el período de febrero y marzo, un factor que podría aliviar parcialmente los números del engorde intensivo.
FUENTE: Contenidos CREA Ganaderia