La producción ganadera argentina debate estrategias para adaptar el biotipo de los rodeos a los requerimientos de los mercados internacionales. El objetivo central se enfoca en obtener hacienda con mayor peso final y atributos específicos de marmolado, a través de planteos nutricionales eficientes y esquemas de selección adaptados a cada región productiva del país.
La producción ganadera busca sumar más peso
La producción ganadera debatirá en la Bolsa de Comercio de Rosario el uso de genética bovina y nutrición para lograr carcasas pesadas y calidad comercial.
El eje temático formará parte de los debates del quinto Congreso Federal Ganadero, organizado en la Bolsa de Comercio de Rosario el 12 de noviembre. Durante el encuentro se analizarán la interacción entre la selección genética, los esquemas de nutrición, la gestión empresarial de los establecimientos y las nuevas demandas del comercio exterior de carne.
El titular del mercado ganadero televisado Rosgan, Raúl Milano, señaló que los planteos locales cuentan con una base destacada, orientada históricamente hacia animales livianos, pero remarcó la conveniencia de avanzar hacia estructuras de mayor tamaño. En ese sentido, planteó la alternativa de incorporar cruzamientos con razas continentales para sumar porte y favorecer la infiltración grasa requerida en el exterior.
El aporte de la genética bovina regional
Las transformaciones registradas en los países vecinos aportan referencias para el esquema productivo local. En Uruguay, la integración de la agricultura con la actividad pecuaria y la intensificación en corrales impulsaron cambios significativos en el stock y el peso de las carcasas faenadas en los últimos tres años, junto con un incremento en las vacas de cría.
El especialista Patricio Cortabarría describió que la faena uruguaya redujo la presencia de novillos adultos y sumó animales jóvenes con mayor rendimiento carnicero. En ese proceso, las vacas de cría crecieron casi un 10% hasta alcanzar 4,5 millones de cabezas, con una terminación a corral que representa cerca del 30% del volumen total procesado y supera el 40% en novillos.
Cortabarría subrayó que el entrelazamiento entre alimentación y genética resulta determinante para obtener animales pesados a edades tempranas. Para el técnico, la producción en la Argentina debe evaluar las condiciones agroecológicas particulares y la disponibilidad de granos para consolidar hacienda de exportación con rentabilidad.
Sistemas de clasificación y exportaciones
El modelo de Estados Unidos aporta otra perspectiva sobre diferenciación comercial y agregado de valor. El especialista en nutrición animal Alfredo Di Costanzo explicó que el esquema estadounidense combina rodeos de cría familiares con una industria que estandariza la terminación y clasificación del producto final desde hace más de un siglo.
Esa diferenciación de tipificación permite acceder a mercados exigentes como Japón mediante categorías de alta calidad culinaria. No obstante, Di Costanzo advirtió que el sector norteamericano enfrenta complejidades para sostener el relevo generacional de los establecimientos y asegurar el volumen de terneros en origen.
Desde la organización del congreso indicaron que el salto cualitativo de la actividad requiere perfeccionar la gestión económica de los establecimientos. La incorporación de métricas productivas y el análisis de costos resultarán pasos necesarios para transformar las unidades de cría e invernada en esquemas competitivos a escala internacional.
FUENTE: CRA
