lunes 26 de octubre de 2026
Sanidad

¿Cómo controlar el empaste bovino sin resignar el potencial de la alfalfa?

El empaste bovino genera pérdidas visibles y silenciosas. Desde Brouwer, el MV Juan Drago, propone distintas estrategias para reducir su impacto.

Por Redacción de MOTIVAR 26 de octubre de 2026 - 13:06

El empaste bovino o meteorismo espumoso representa una de las mayores amenazas operativas y económicas para la producción ganadera de carne y leche.

Con la llegada de la primavera y el acelerado rebrote de las pasturas con alta presencia de leguminosas —especialmente la alfalfa—, la presencia de proteínas en los brotes tiernos provoca la acumulación de una espuma densa, estable y persistente en el rumen. Esta espuma impide la eructación normal del animal.

Este fenómeno no solo expone a los rodeos a cuadros clínicos agudos, con el riesgo latente de mortandades repentinas, sino que también genera un impacto subclínico, silencioso pero constante, que atenta directamente contra la eficiencia de conversión, la ganancia de peso y la producción lechera.

Frente a esta problemática que históricamente ha generado temor en los productores e inducido al desaprovechamiento del potencial nutricional del forraje, Brouwer refuerza la difusión de una propuesta integral enfocada en la prevención y el control estratégico del timpanismo. A través de su reconocida línea de Carminativos Brouwer, la compañía ofrece soluciones tecnológicas diseñadas para romper la tensión superficial de la espuma ruminal, previniendo el problema. Esto permite optimizar el aprovechamiento de las pasturas y el manejo del rodeo.

En diálogo con MOTIVAR, el MV Juan Drago, responsable del Servicio Técnico de Brouwer, analiza la fisiología de esta afección, detalla los costos ocultos que genera en los establecimientos y explica cómo aplicar las herramientas preventivas para trabajar con la alfalfa de manera segura.

En ese marco, Drago enfatiza que, con un manejo adecuado y el soporte preventivo correcto, el productor y el médico veterinario pueden utilizar la alfalfa de manera segura y eficiente.

MOTIVAR: ¿Cómo definís al empaste o timpanismo espumoso y cuál es su origen fisiológico en el bovino?

Juan Drago: El empaste o timpanismo espumoso es un trastorno digestivo que afecta a los rumiantes, principalmente a los bovinos, cuando se alimentan con pasturas leguminosas. Sin dudas, la alfalfa es la especie más predisponente.

Estas leguminosas presentan, sobre todo en los brotes tiernos que son los más apetecidos por los animales, altos niveles de proteínas y carbohidratos solubles.

Al ser digeridos en el rumen, provocan la aparición de espuma que determina que los gases derivados de la fermentación queden atrapados en burbujas muy estables dentro del contenido ruminal. Al no poder unirse ni formar una burbuja de gas dorsal libre, el animal se ve imposibilitado de expulsar ese gas mediante el mecanismo fisiológico de la eructación.

Generalmente se asocia el empaste con el animal visiblemente hinchado, pero existen pérdidas invisibles. ¿Cuál es el impacto económico de esta afección?

JD: El impacto es de gran magnitud y se da en varios niveles.

Por un lado, está el empaste clínico, fácilmente identificable por la distensión sobre el flanco izquierdo del animal; si no se interviene a tiempo con maniobras terapéuticas, el desenlace es la muerte.

Pero el mayor daño económico suele venir por el lado del empaste subclínico. El animal no llega a distenderse visiblemente, pero sufre una caída drástica en la eficiencia digestiva y en el consumo de alimentos, lo que se traduce en una menor ganancia diaria de peso o menor producción de leche.

En estudios de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, se estimó que el empaste subclínico puede generar pérdidas de hasta un 40% en la ganancia de carne y alrededor del 11% en producción láctea.

A esto se suma el impacto en la mortandad, que históricamente se sitúa en torno al 3% en rodeos afectados, y la subutilización de la pastura, ya que muchos productores, por temor, dejan orear en exceso la alfalfa o la destinan a reservas, disminuyendo su potencial nutricional.

¿Se desencadena por un único motivo o intervienen múltiples variables?

JD: Es un fenómeno claramente multifactorial donde convergen aspectos del animal, de la pastura, del clima y del manejo. En el animal influyen la susceptibilidad individual, la raza y la categoría: las recrías y animales jóvenes son más vulnerables por su voracidad al comer y por tener un metabolismo más acelerado.

En la pastura, la alfalfa es la leguminosa de mayor riesgo, seguida por los tréboles. Respecto al manejo, el estrés o el ingreso de animales hambreados a un lote peligroso acelera notablemente la aparición del cuadro. Por eso, cuando estos factores predisponentes coinciden, el riesgo se dispara.

¿Por qué la primavera es la época del año con mayor riesgo de empaste?

JD: Porque coincide con el estado fenológico más peligroso de la planta: el rebrote tierno. Cuando comienzan a subir las temperaturas primaverales tras el invierno, la alfalfa rebrota con mucha fuerza, ofreciendo forrajes tiernos, altamente digeribles y con una concentración elevada de hidratos de carbono y proteínas solubles que favorecen la formación de espuma estable. Aunque en otoño también se registra una ventana menor de riesgo por rebrote, el rebrote primaveral es, sin duda, el momento más crítico de todo el ciclo anual.

¿Cuáles son las alternativas de prevención y tratamiento para este problema?

JD: Junto con las buenas prácticas de manejo, la herramienta preventiva por excelencia es el uso de productos carminativos. En Brouwer desarrollamos una línea específica que actúa directamente sobre la causa de este trastorno digestivo.

El principio activo clave es un tensoactivo (macrogol lauril éter o alcohol láurico etoxilado) que reduce la tensión superficial de la espuma atrapada en el rumen.

Al bajar esa tensión, las pequeñas burbujas estables se rompen y forman una gran burbuja de gas libre en el saco dorsal ruminal, permitiendo que el animal vuelva a eructar normalmente. Cabe destacar que estos productos sirven tanto para la prevención continua como para el tratamiento del animal afectado.

¿Cómo se compone la línea de Carminativos Brouwer y qué diferencias existen entre las opciones del portafolio?

JD: Contamos con cuatro presentaciones para adaptarnos a los diferentes sistemas productivos. En la línea líquida disponemos de dos opciones en baldes de 20 litros: Carminativo NF, formulado con macrogol lauril éter al 10% y una dosis orientativa de 8 ml cada 100 kg de peso vivo; y Carminativo NF Max, una versión concentrada con el principio activo al 32%, que permite reducir la dosis a 2,5 ml cada 100 kg de peso vivo. Estos productos pueden administrarse en el agua de bebida, asperjarse sobre las pasturas o sobre la ración, en aquellos casos en que se utilizan suplementos.

Por otro lado, para dosificar en alimentos sólidos, también contamos con Carminativo Premix al 10%, diseñado para incorporarse en raciones, sales minerales o mezclas secas; y Carminativo premix Plus, que combina el tensoactivo al 10% con monensina, que genera un efecto sinérgico muy importante, ya que mientras el tensoactivo actúa sobre la espuma existente, la monensina modula la flora ruminal para controlar y reducir la producción de gases de la fermentación.

En la práctica diaria, ¿quién y cómo se pueden aplicar estos productos?

JD: La aplicación es totalmente accesible y versátil. Puede llevarla a cabo el productor, el médico veterinario o el personal encargado del campo. Las versiones líquidas pueden aplicarse por aspersión directamente sobre la pastura mediante fumigación, o bien dosificarse en el agua de bebida, siempre asegurando un consumo homogéneo por parte del rodeo. Las versiones sólidas Premix se mezclan fácilmente en el mixer para ser distribuidas en comederos o se agregan de forma directa en la ración en las salas de ordeñe.

Brouwer lleva décadas liderando este rubro. ¿Qué valor aporta la trayectoria del laboratorio al productor y profesional ganadero?

JD: Brouwer tiene una importante trayectoria trabajando junto con los veterinarios para aportar productos de calidad y eficacia comprobada. Llevamos 26 años en el mercado desarrollando y perfeccionando la línea de Carminativos. Esta trayectoria nos otorga un profundo conocimiento técnico de la problemática del empaste en las distintas regiones del país.

Más allá del insumo veterinario, en Brouwer brindamos un soporte técnico personalizado asesorando directamente a veterinarios y productores en el diseño de planes preventivos a medida. Entendemos que el empaste genera mucha ansiedad y preocupación en el productor; por eso, acompañarlo codo a codo en el terreno es parte de nuestro compromiso.

¿Qué mensaje final le dejarías a los productores y asesores técnicos que aún dudan en implantar o utilizar alfalfa por temor al empaste?

JD: La alfalfa es una de las herramientas de nutrición forrajera más potentes con las que cuenta la ganadería para lograr altas ganancias diarias de peso y excelentes rindes en leche. No hay que tenerle miedo, sino respeto y manejo.

Contamos hoy con tecnología probada, eficiente y accesible como la línea de Carminativos Brouwer que, combinada con un manejo adecuado de los rodeos, permite utilizar el recurso forrajero en su máximo esplendor sin correr riesgos inútiles. Invito a los colegas veterinarios y a los productores a sumar estas herramientas preventivas para transformar un riesgo potencial en kilos de carne y litros de leche producidos de manera segura.

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