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Bienestar

"Ley Valentín" y el nuevo rol de los veterinarios en Santa Cruz

La iniciativa nacida por el brutal maltrato a un perro suma obligaciones para veterinarios, criaderos y comercios, con duras sanciones y controles sanitarios.

Por Redacción de MOTIVAR 18 de mayo de 2026 - 15:41

La provincia de Santa Cruz se encuentra debatiendo el Proyecto de Ley N.º 182, denominado "Ley Valentín", una normativa que promete transformar el panorama de la sanidad, el bienestar y la industria animal en la región. Impulsada a raíz del brutal maltrato sufrido por un perro arrastrado por una ruta provincial, la iniciativa busca hacer frente a la crisis de sobrepoblación de fauna urbana y a las extremas condiciones climáticas de la Patagonia que agravan el abandono.

Para el sector veterinario y la industria agropecuaria, esta legislación de orden público introduce regulaciones exhaustivas y responsabilidades ineludibles, al reconocer formalmente a los animales como "seres sintientes" y sujetos de especial protección.

El rol ineludible de los veterinarios

La normativa impacta directamente en el ejercicio de la medicina veterinaria, otorgando a los profesionales un rol activo en la vigilancia del bienestar animal. El texto establece que los médicos veterinarios y técnicos tienen la obligación legal de denunciar ante la autoridad pública cualquier acto de maltrato o crueldad del que tomen conocimiento en su práctica diaria.

Además, la ley tipifica de manera rigurosa qué se considera maltrato en el ámbito de la salud. Constituye una infracción la negación de asistencia sanitaria a animales enfermos o heridos por parte de veterinarios en ejercicio. Asimismo, queda prohibido mantener animales enfermos sin la atención adecuada, y toda mutilación o castración deberá realizarse exclusivamente bajo el control de facultativos competentes.

En cuanto al manejo farmacológico, se prohíbe el uso de drogas o estimulantes que no hayan sido indicados con fines terapéuticos por un médico veterinario. En situaciones donde se deba recurrir a la eutanasia por razones humanitarias, la ley exige que el procedimiento sea inmediato, indoloro y ejecutado estrictamente conforme a protocolos veterinarios.

Regulación estricta para criaderos e industria

El proyecto de ley pone un freno a la comercialización desregulada. Queda terminantemente prohibida la existencia y funcionamiento de criaderos clandestinos en el territorio provincial. Para obtener la habilitación, los establecimientos deberán cumplir con controles veterinarios obligatorios, manteniendo registros actualizados de vacunación, tratamientos y aptitud reproductiva de los ejemplares. La reproducción indiscriminada queda vedada y solo podrá realizarse bajo estricta supervisión veterinaria.

Por otro lado, la normativa también alcanza a la producción animal: la cría, el transporte y el sacrificio con fines productivos o comerciales deberán regirse por normas que minimicen el estrés y el dolor.

Los centros de estética y peluquería canina o felina no quedan exentos de la modernización sanitaria. Estos locales deberán contar con habilitación sanitaria, garantizar un manejo higiénico y, de forma excluyente, acreditar conocimientos básicos de primeros auxilios veterinarios.

Un enfoque preventivo con sanciones severas

El bienestar animal, definido por la ley como el estado físico, mental y emocional del animal en relación con su entorno, exige garantizar la prevención, diagnóstico y atención veterinaria oportuna. Para asegurar su cumplimiento, se contemplan sanciones que incluyen multas económicas de hasta 100 salarios mínimos, clausuras inmediatas, inhabilitaciones definitivas para criadores infractores y la derivación obligatoria al Ministerio Público Fiscal ante delitos penales.

Finalmente, para articular estas políticas, la provincia creará el Consejo Provincial de Protección Animal y destinará recursos para la construcción de centros de rescate y tránsito con altos estándares de bienestar.

¿Qué le pasó a Valentín?

El 14 de febrero de 2025, un perro mestizo llamado Valentín fue arrastrado 6 kilómetros por un vehículo en Río Gallegos, Santa Cruz, sufriendo graves quemaduras antes de ser abandonado y rescatado tres días después. La movilización comunitaria ante este caso de maltrato animal impulsó la creación de la ONG "Valentín en Cada Huella" y la exigencia de justicia.

El perro sobrevivió al ataque y logró recuperarse por completo de sus graves heridas tras recibir atención veterinaria urgente.

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