Cuando analizamos las pérdidas económicas que sufre la ganadería por problemas sanitarios en Argentina vemos que ascienden a los U$S 1.900 millones, de los cuales US$950 millones corresponden a las originadas por la presencia de parásitos internos, en general de manera subclínica.
Como ejemplo podemos mencionar que en el período marzo – octubre nuestro rodeo tendrá una recría de 13.000.000 de terneros, los cuales ponen en juego 30 kilos de ganancia a causa de las parasitosis.
Dado que en Argentina se emplean poco más de la mitad de las dosis de antiparasitarios que serían necesarias para el efectivo control de estas enfermedades y que los tratamientos no siempre contemplan el uso de la droga indicada (con la consecuente falta de eficacia), los técnicos estiman que, de esos 30 kilos puestos en juego, se perderán 15 kilos por animal en dicho período.
Esto arroja una pérdida estimada para la recría (entre marzo y octubre) de US$ 470 millones. Es por este motivo que las parasitosis son la primera causa de pérdidas en la productividad ganadera de nuestro país.
¿Qué pasa en el mercado?
En un estudio de Caprove sostiene que en base al rodeo actual se requerirían alrededor de 210 millones de dosis de las distintas soluciones antiparasitarias disponibles, en tanto que se comercializan 120 millones de dosis, consolidando en 55% el porcentaje de uso sobre el potencial mencionado, tal como se visibiliza en el Gráfico N° 1.
recuadro uso de antiparasitarios. nota impreso
De los datos que surgen del análisis del mercado veterinario local para el año 2024 también surge cómo está compuesto actualmente el mix de drogas que conforman esos totales, entre las cuales se destacan las ivermectinas (80%); los bencimidazoles (18%) y el Levamisol (2%).
Este no es un dato menor, sobre todo si se considera la presencia de resistencia a los antiparasitarios que existe en el país, donde la mayor cantidad de los casos se encuentran ligados a la ivermectina.
La rotación de drogas de manera estratégica, considerando a las pasturas como los reservorios de la resistencia y los controles post tratamiento, se muestra como la herramienta más eficaz para esta nueva etapa. En ese sentido, debemos considerar no solo la alternancia entre las ivermectinas y los benzimidazoles sino también a la inclusión dentro de la rotación al Levamisol, droga que no presenta casos de resistencia.
Por parásitos, entre marzo y octubre se podrían perder cerca de U$S 500 millones solo en la recría Por parásitos, entre marzo y octubre se podrían perder cerca de U$S 500 millones solo en la recría
Aplicando estos conceptos, podemos decir que, para una rotación estratégica a nivel nacional, se requeriría revertir el mix de las drogas que se comercializan, impulsando que un 30% sean de Levamisol, un 35% de bencimidazoles y el 35% restante, ivermectinas. Modificar esta tendencia nos llevará a evitar las pérdidas por parasitosis, logrando minimizar los efectos de la resistencia.
Esto solo será posible mediante la interacción de los técnicos y médicos veterinarios con el productor, quien deberá visualizar el tema como una herramienta clave para lograr una producción eficiente.