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Campaña triguera

Siembra de Trigo: 100.000 hectáreas pendientes por clima adverso

La Bolsa de Comercio de Rosario advierte que 100.000 hectáreas de Trigo aún no se implantaron por excesos hídricos y bajas temperaturas, complicando el cierre de la campaña.

9 de julio de 2026 - 11:35

La campaña de Trigo en Argentina enfrenta su etapa final con desafíos significativos. Según informó Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advirtió que aproximadamente 100.000 hectáreas permanecen sin implantar. Los excesos de humedad y las dificultades para el ingreso de maquinaria a los lotes son los principales factores que retrasan las labores de siembra.

Con un avance de siembra del 92%, la región núcleo se prepara para afrontar el día más frío del año, con mínimas de hasta -7 °C y heladas de amplia cobertura. Tras un otoño con lluvias abundantes, que en algunos sectores del noroeste de la región GEA superaron los 300 milímetros, y las precipitaciones registradas durante la última semana, numerosos lotes continúan con problemas de piso. Esto retrasa las tareas y complica la disponibilidad de cultivares de ciclo corto, necesarios para sembrar fuera de la ventana óptima.

Retrasos en la siembra de Trigo

La BCR indicó que las 100.000 hectáreas pendientes se concentran principalmente en el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires. No existe garantía de que toda esa superficie pueda sembrarse en las próximas semanas. La reciente baja en el precio de la urea impulsa a algunos productores a mantener la apuesta por el Trigo para buscar mayores rendimientos. Sin embargo, otros analizan destinar esos lotes al maíz o a soja de primera, considerando las perspectivas climáticas favorables asociadas al desarrollo de un evento El Niño de moderada a fuerte intensidad.

En el sur de Santa Fe, resta sembrar cerca del 7% de la superficie prevista. Técnicos de la localidad de Fuentes señalaron que algunos productores trabajan sobre lotes con barro, en condiciones poco adecuadas. En Bigand, los pocos lotes pendientes pasarían directamente a soja de primera. La situación más compleja se registra en el norte de Buenos Aires, donde falta implantar aproximadamente el 17% del área proyectada. En localidades como Río Tala y San Pedro, las lluvias coincidieron con la ventana de siembra de los materiales de ciclo largo, ralentizando el avance. Pese a estas dificultades, la intención de siembra regional continúa estimándose en 1,6 millones de hectáreas.

Impacto del Clima y nuevas alternativas de Producción agrícola

A pesar de las demoras, el cultivo implantado presenta un estado sanitario y un desarrollo considerados muy buenos. En sectores como Fuentes, los cuadros sembrados durante los últimos 15 días muestran una emergencia más lenta de lo habitual debido a la combinación de bajas temperaturas y alta humedad del suelo, aunque sin comprometer el potencial del cultivo por ahora.

Las mejores perspectivas hídricas para la próxima campaña modifican el escenario de Producción agrícola de la región núcleo. El girasol perdería participación frente a la expectativa de un año influenciado por El Niño, aunque con excepciones como Bigand, donde proyectan un incremento de entre 30% y 50%. Cultivos como camelina, carinata y diversas legumbres continúan consolidándose como alternativas para diversificar los planteos. En Bigand estiman incrementos interanuales del 20% en camelina y del 10% en legumbres. Estos cultivos permiten mantener los suelos cubiertos, incrementar el aporte de rastrojos y mejorar la estructura del perfil, aumentando la resiliencia frente al estrés climático. La arveja también ganó protagonismo este año al no requerir fertilización nitrogenada.

El informe de la BCR señala que el otoño 2026 finalizó con un promedio de 211 milímetros en las 36 estaciones de la red GEA, una cifra levemente superior al promedio histórico. Abril concentró los mayores acumulados, mayo presentó una pausa y junio volvió a aportar precipitaciones importantes. Entre los registros más elevados sobresalen Pozo del Molle, con 325 milímetros, y Montes de Oca, con 307 milímetros, destacándose una distribución más uniforme de las lluvias.

Mientras el Trigo encara la recta final de la implantación, el ingreso de una intensa masa de aire antártico mantiene temperaturas extremadamente bajas. El consultor Alfredo Elorriaga explicó que la interacción entre un sistema de alta presión sobre el Pacífico y una baja presión ubicada sobre el Atlántico está impulsando aire muy frío desde Ushuaia hacia el centro de Argentina. Según el especialista, el viernes 3 de julio podría registrarse el día más frío del año, con mínimas cercanas a los -7 °C en algunos sectores de la región núcleo. Durante la primera decena de julio continuará predominando una atmósfera típicamente invernal, sin lluvias significativas y con heladas persistentes, favorecidas por mínimas cercanas o inferiores al punto de congelación.

El fuerte descenso térmico también genera expectativas entre los productores de maíz, quienes esperan que las heladas generalizadas contribuyan a reducir las poblaciones de chicharrita, principal vector del complejo de enfermedades que afectó severamente al cultivo durante la campaña pasada. La BCR considera que existen buenas probabilidades de que las bajas temperaturas se intensifiquen hacia el fin de semana y logren extender las heladas hacia el norte de Santa Fe y Chaco, un factor que podría convertirse en un aliado natural para disminuir la presión de la plaga de cara a la próxima campaña maicera.

FUENTE: Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)

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