El Decreto 462/2025 transforma por completo la estructura y funcionamiento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que pasa de ser un organismo descentralizado y autárquico a uno desconcentrado, bajo la órbita de la Secretaría de Bioeconomía del Ministerio de Economía. Esta modificación elimina su autonomía institucional y financiera, así como su tradicional sistema de conducción colectiva.
Nueva conducción
Se reemplaza el actual Consejo Directivo por una figura unipersonal: un presidente con rango y jerarquía de secretario de Estado, designado directamente por el Poder Ejecutivo. Este presidente asumirá la conducción integral del organismo, incluyendo la administración de bienes, presupuesto, personal y relaciones institucionales.
En paralelo, se crea un Consejo Técnico Asesor ad honorem, con funciones exclusivamente técnicas y sin capacidad decisoria. Estará compuesto por siete miembros: tres designados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, y cuatro propuestos por entidades representativas del sector agropecuario. Este consejo tendrá mandato de cuatro años, renovable parcialmente cada dos, y sus competencias estarán limitadas a la definición de lineamientos científico-técnicos y a la evaluación del impacto de programas y proyectos.
Reorganización operativa
El decreto faculta al INTA a redefinir su red operativa, incluyendo Centros de Investigación, Centros Regionales, Estaciones Experimentales, Institutos y Laboratorios. Esta reorganización buscará adecuar la cobertura territorial y la estructura técnico-productiva a criterios de eficiencia y pertinencia.
También se eliminan las actuales estructuras de participación como los consejos regionales y órganos consultivos, dejando al nuevo presidente total libertad para establecer la organización interna del instituto.
Recursos humanos
El INTA cuenta actualmente con 6.059 agentes y 932 cargos jerárquicos. La nueva autoridad podrá revisar la estructura del personal, proponer modificaciones al régimen escalafonario, y reorganizar las unidades operativas. Además, se prevé la revisión del suplemento por función ejecutiva, que podría ser ajustado o eliminado.
Se establece un régimen transitorio que garantiza la continuidad operativa del organismo hasta la implementación de la nueva estructura. El personal conservará sus condiciones de revista y funciones hasta tanto se dicten las nuevas disposiciones internas.
Auditoría y control
En el plazo de 180 días hábiles a partir del 1° de abril de 2025, el presidente del INTA deberá realizar un inventario completo de bienes muebles e inmuebles, revisar contratos vigentes, y proponer modificaciones en la asignación de recursos materiales, financieros y humanos.
El decreto incorpora además nuevas exigencias en materia de control interno, en respuesta a observaciones realizadas por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), referidas a deficiencias en la gestión financiera, contrataciones y trazabilidad contable.
Otras disoluciones
INAFCI y ARICCAME
Se disuelve el Instituto Nacional de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (INAFCI), cuyas funciones serán absorbidas por dependencias del Ministerio de Economía. Se mantiene vigente el Registro Nacional de la Agricultura Familiar (RENAF). También se elimina la Agencia Regulatoria del Cáñamo y del Cannabis Industrial (ARICCAME), distribuyéndose sus funciones entre la ANMAT (para cannabis medicinal) y la Secretaría de Industria y Comercio (para cáñamo industrial).
INASE e INPI
Se elimina el Instituto Nacional de Semillas (INASE), junto con la Comisión Nacional de Semillas. Sus funciones de fiscalización, certificación y registro pasan a la Secretaría de Bioeconomía, con asesoramiento técnico del INTA y del SENASA. A su vez, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) se transforma en un organismo desconcentrado de la Secretaría de Industria y Comercio, sin directorio y con conducción unipersonal designada por el Ejecutivo.
INTI e INV
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) también pierden su autonomía, quedando como dependencias operativas del Ministerio de Economía. Se eliminan sus estructuras directivas vigentes, reemplazadas por nuevos funcionarios designados por el Poder Ejecutivo.