El Poder Ejecutivo nacional sancionó el decreto 462/2025 que, entre otras medidas, redefine el status institucional del INTA. La norma establece que el instituto dejará de ser un organismo descentralizado con autonomía específica, para convertirse en un organismo desconcentrado bajo la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía .
Cambios clave en la estructura del INTA
Dependencia: Pasará a estar directamente supeditado a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, aunque conservará su denominación y funciones sustantivas de investigación, extensión técnica y cooperación institucional.
Conducción ejecutiva: El liderazgo será ejercido por un Presidente con rango de Secretario de Estado, designado por el Poder Ejecutivo, asistido por un Consejo Técnico ad honorem, integrado por referentes del sector científico y productivo
En nombre de la "racionalización" y la "modernización"
El decreto justifica la medida en el “sobredimensionamiento de su estructura”, con más de 6.000 agentes y cerca de 932 cargos jerárquicos, situación que, según el texto, habría generado dificultades en la coordinación, control interno y gestión eficiente.
En particular, la norma publicada en el Boletín Oficial menciona que la Sindicación General de la Nación (SIGEN) "detectó deficiencias en procesos administrativos, tales como compras, contrataciones, y seguimiento de convenios, además de falta de rutinas de control en tesorería y finanzas".
Entre sus objetivos declarados, el Ejecutivo sostiene que, pasar a un régimen desconcentrado contribuirá a consolidar un modelo de gestión más ágil, con mayor claridad en las cadenas de decisión; preservar la identidad institucional del INTA, manteniendo su rol en investigación y vinculación territorial y a orientar las políticas hacia un enfoque por cadenas de valor, articulando mejor la ciencia con las necesidades del campo.
Desguace y mercantilización
El decreto 462/2025 del Ejecutivo Nacional ha revelado profundas intenciones de desguace y mercantilización del INTA, blanqueando las "apetencias" de la AABE (Administración de Bienes del Estado) por miles de hectáreas de sus campos. Lo que antes se negaba, ahora el ministro Federico Sturzenegger confirma, indicando que de las 110.000 hectáreas del Instituto, hasta 70.000 podrían ponerse "a disponibilidad" de la AABE, facilitado por la eliminación del Consejo Directivo del organismo.
Sturzenegger justificó estas medidas con argumentos que la Dirección Nacional del INTA tildó de "datos erróneos o tergiversados", refutando cifras sobre empleados (6.059), vehículos y cargos jerárquicos, y desmintiendo que el Instituto hubiera "perdido su rumbo estratégico" o careciera de planes de ordenamiento.
Las intenciones del Ejecutivo se manifiestan en un impacto directo sobre la misión y estructura del INTA, que, según su director Ariel Pereda, se volverá "dependiente, discrecional, verticalista y con un alto riesgo a transformarse en autocrática", priorizando líneas de investigación de "rentabilidad inmediata" y dejando de lado las economías regionales y los productores familiares.
Disolución de espacios
Se anticipa la eliminación de las agencias de extensión rural (cerca de 300 espacios de trabajo territorial) y la posible disolución de los Centros Regionales y Consejos locales, además del despido de unos 1.500 empleados, el 25% de la plantilla actual. Esto es visto por muchos como un "desmantelamiento forzado y autoritario" de una institución pública federal y de prestigio internacional.
Ante esta situación, la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias ha expresado su "incertidumbre y preocupación", y los trabajadores del INTA han decretado un "estado de alerta y movilización", lamentando que el INTA "tal como lo conocimos, está siendo desmantelado con una mezcla de soberbia, ignorancia y oportunismo".