De cara a la campaña agrícola 2026/2027, la Agencia de Extensión Rural del INTA Bahía Blanca elaboró un minucioso informe detallando los costos directos y la rentabilidad esperada. El estudio advierte que la siembra directa de trigo requerirá una inversión inicial significativa para lograr un retorno económico positivo.
Para el planteo técnico en siembra directa enfocado en el Sudoeste Bonaerense Semiárido, el análisis establece que los costos directos del cultivo alcanzan actualmente los 558 dólares por hectárea. Considerando un precio estimado de 225 dólares por tonelada para enero de 2027 y un rinde esperado de 3 toneladas por hectárea, el margen bruto proyectado se ubica en 117 dólares por hectárea. Esta ecuación económica termina entregando al productor un retorno de 1,24 dólares por cada dólar gastado, para lo cual se requiere cosechar al menos 24 quintales por hectárea solo para cubrir los costos iniciales.
El trabajo elaborado por los especialistas del INTA, la Lic. María Soledad Carrasco y el Ing. Agr. Gerónimo De Leo, también ilustra cómo la variabilidad del clima y las fluctuaciones del mercado pueden impactar de lleno en el negocio agropecuario. Si las condiciones climáticas fuesen desfavorables y el rendimiento cayera a apenas 2 toneladas por hectárea, el margen bruto pasaría a ser netamente negativo, arrojando pérdidas de 83 dólares por hectárea. Por el contrario, ante un escenario excelente con rindes de 4 toneladas, la ganancia se dispararía hasta alcanzar los 316 dólares por hectárea.
Por otra parte, para aquellos planteos que opten por la modalidad de siembra convencional, los costos directos descienden a 475 dólares por hectárea. Con este menor nivel de inversión inicial, el punto de equilibrio se logra con solo 20 quintales por hectárea, permitiendo obtener un margen bruto mucho más holgado de 200 dólares siempre que se sostenga el rendimiento base de 3 toneladas por hectárea.
La cebada forrajera pisa firme
En paralelo al análisis del cereal estrella, la cebada presenta números sumamente competitivos para la nueva campaña de fina. En sistemas de siembra directa, partiendo de un precio esperado de 205 dólares por tonelada y un rendimiento de 3,5 toneladas por hectárea, el cultivo promete un atractivo margen bruto de 144 dólares por hectárea y un retorno económico de 1,29 dólares por cada dólar invertido.
Si bien los costos directos de implantar cebada en directa son levemente superiores a los de su competidor, ubicándose en los 574 dólares por hectárea, el rinde de indiferencia necesario para empatar los gastos de insumos y labores se sitúa en 27 quintales. Al igual que en el cultivo principal, los números mejoran notoriamente al evaluar la siembra convencional de cebada: allí los costos directos caen a 462 dólares, logrando cubrir la inversión con 22,2 quintales y dejando en la caja del productor un margen bruto de 231 dólares bajo el rinde objetivo de 3,5 toneladas.
Informe completo
Margen Fina 2026-2027 - abril 2026
FUENTE: INTA