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Calidad

Estudio científico valida valor de la producción porcina argentina

Un informe de INTI Carnes y la Federación Porcina Argentina destaca el alto valor nutricional de la producción porcina nacional, clave para la salud pública.

3 de agosto de 2026 - 12:41

Un reciente estudio científico ha desmitificado conceptos erróneos sobre la carne de cerdo, confirmando su elevado valor nutricional. La investigación, impulsada por la Federación Porcina Argentina (FPA) y desarrollada por INTI Carnes, valida que la producción porcina nacional ofrece una proteína de alta calidad, con cortes mayoritariamente magros y un perfil lipídico compatible con una alimentación saludable.

El trabajo analizó cinco cortes representativos de la producción nacional: cuadrada, nalga, bola de lomo, paleta y bondiola. Los resultados indicaron que cuatro de estos cortes contienen entre 2,3 y 3,3 gramos de grasa cada 100 gramos de carne. Además, todos los cortes aportan proteínas completas con los aminoácidos esenciales necesarios para el organismo.

Estos hallazgos fueron difundidos junto con la presentación del Manual Técnico de la Carne Porcina Argentina, un documento elaborado por la FPA. La entidad destacó que el objetivo es brindar información científica para derribar prejuicios y acompañar el crecimiento sostenido del consumo de carne de porcinos en el país. El consumo nacional pasó de 5 kilogramos por habitante al año a casi 20 kilogramos en las últimas dos décadas, con proyecciones de alcanzar 28 kilogramos per cápita hacia 2032.

Perfil nutricional de la carne porcina

La licenciada en Nutrición Natalia Antar subrayó que el análisis del INTI ratificó que la carne porcina argentina es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, al aportar todos los aminoácidos esenciales. También destacó su contribución de vitaminas y minerales como hierro, zinc y selenio, fundamentales para el mantenimiento de la masa muscular y el estado nutricional en diversas etapas de la vida.

Los investigadores también determinaron que el perfil de grasas es un punto fuerte. En todos los cortes predominan los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, incluyendo el ácido oleico. Los índices aterogénicos registrados, entre 0,29 y 0,37, son considerados bajos y compatibles con una buena calidad nutricional. Los niveles de colesterol se encuentran dentro de los rangos habituales para las carnes, y el aporte de minerales como hierro hémico, zinc, magnesio, fósforo, potasio y selenio la convierte en un alimento de gran densidad nutricional.

Impacto en la salud pública y proyecciones

A partir de estos resultados, la Federación Porcina Argentina buscará impulsar una mayor incorporación de esta proteína en instituciones públicas. Agustín Seijas, director ejecutivo de la entidad, afirmó que el objetivo es promover o incrementar la presencia de la carne de cerdo en establecimientos educativos y hospitales públicos, considerando su conveniente relación entre valor nutricional y costo. Este enfoque contribuye a la Salud Pública y la Seguridad alimentaria.

El manual técnico añade que, más allá de sus propiedades nutricionales, los cinco cortes evaluados presentaron parámetros compatibles con una carne de buena calidad comercial, sensorial y culinaria, destacándose la terneza y la capacidad de retención de agua. Con estos trabajos, la Federación Porcina Argentina busca consolidar una imagen basada en datos objetivos, respaldando la evolución de la actividad en los últimos años.

El mensaje de ambos documentos es claro: la carne de cerdo producida en Argentina combina proteínas de alto valor biológico, cortes mayoritariamente magros, grasas de buena calidad y minerales esenciales, posicionándola como una alternativa nutritiva, accesible y apta para una alimentación equilibrada.

FUENTE: Infocampo

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