Mendoza se prepara para un escenario de El Niño extremo durante los próximos meses, con un riesgo elevado de inundaciones y aluviones. Este fenómeno climático se verá potenciado en la provincia por el deshielo de las nevadas récord registradas este año, lo que generaría un aumento significativo en el caudal de cauces y canales de riego.
La alerta se ha lanzado para la temporada primavera-verano 2026-2027, con proyecciones que indican una alta probabilidad de un Súper Niño, con un pico estimado de 2,5 °C. El periodo de mayor incidencia se prevé entre octubre y diciembre. Los sectores más vulnerables son el agropecuario, con énfasis en la ganadería, y el frutihortícola, particularmente la vitivinicultura.
Ante esta situación, diversas autoridades provinciales han instado a productores y empresarios a tomar medidas preventivas. Rodolfo Vargas Arizu, ministro de la Producción, recomendó la inscripción en el Fondo Compensador Agrícola, la adquisición de productos químicos para el control de hongos y la limpieza de los cauces de riego.
Proyecciones climáticas y El Niño
La meteoróloga Elizabeth Naranjo Tamayo, de AEMSA, explicó que El Niño está activo y podría convertirse en un evento histórico durante la primavera y el verano, el más importante en 7 décadas. Se esperan precipitaciones intensas, especialmente en el litoral, pero también una señal significativa por encima de lo normal para toda la región de Cuyo, con particular incidencia en el sur provincial hasta el inicio del verano. Este escenario podría generar tormentas convectivas más frecuentes, granizo y crecidas de ríos cordilleranos.
Los cultivos como duraznos, manzanas, peras, aceitunas, nueces y hortalizas (pimiento, acelga, choclo) corren riesgo por el exceso de agua. La vid puede verse impactada por la humedad excesiva y las tormentas, por lo que se enfatiza la colocación de mallas antigranizo. En la ganadería, el manejo de los animales puede complicarse debido al barro y al exceso de líquido en los campos, afectando también la operatividad de maquinarias y personal.
El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen) está coordinando con municipios para articular medidas preventivas orientadas al manejo de enfermedades fúngicas en cultivos y otras plagas. Informaron sobre la campaña 2026/2027 de control de Lobesia botrana, que implementará una estrategia de manejo integrado con difusores de feromonas, insecticidas específicos y aeroaplicaciones.
Estrategias de manejo y prevención agrícola
Se hizo foco en que la saturación de los suelos tras lluvias intensas suele demorar el ingreso de los equipos de aplicación para tratamientos curativos. Por ello, la prevención es clave. Las recomendaciones incluyen tratamientos preventivos con fungicidas protectores antes de las lluvias, manejo de canopia para mejorar la ventilación, drenaje parcelario para evacuar excesos de agua superficial y subterránea; y monitoreo constante para detectar focos de infección tempranamente.
El Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza, a través de la Policía Rural, ha iniciado una serie de recomendaciones para los productores ganaderos del secano mendocino. Se aconseja elegir lugares altos para corrales y mangas, mantenerlos alejados de cauces o brazos de río secos, y evitar zonas de riesgo como quebradas y bajos anegables.
Como parte de la preparación, los productores deben revisar estructuras, asegurar drenajes y el acceso seguro para los animales. La Policía Rural también recomienda mantenerse atentos a las alertas oficiales y seguir las indicaciones de Defensa Civil y las autoridades ante posibles cambios en las condiciones meteorológicas.
FUENTE: La Nacion Campo