La propuesta combinó así capacitación y celebración. Hubo cena, música y distintas actividades para agasajar a los veterinarios presentes, pero también un espacio destinado a analizar cómo diagnosticar, tratar y, fundamentalmente, prevenir la recurrencia de patologías urinarias que afectan a millones de animales de compañía.
En los gatos, representan la principal causa de visita al profesional, afectando de manera directa al 4,4% de la población felina analizada. En perros, en tanto, ocupan el noveno lugar, con una prevalencia del 3%.
Sin embargo, el problema no termina una vez alcanzado el diagnóstico y establecido el tratamiento.
Uno de los datos centrales expuestos durante la jornada estuvo relacionado justamente con la recurrencia: hasta el 65% de los gatos pueden experimentar un nuevo episodio de enfermedad del tracto urinario inferior entre uno y dos años después del primero. En perros, por su parte, hasta el 36% de los pacientes diagnosticados con urolitiasis vuelven a presentar cálculos en la vejiga apenas un año después del tratamiento inicial.
Tratar, pero también evitar que vuelva a ocurrir
La cistitis idiopática felina, la infección del tracto urinario, los cálculos vesicales, la incontinencia urinaria y el cáncer de vejiga son parte del abanico de enfermedades que pueden comprometer el tracto urinario inferior de perros y gatos. La diversidad de causas y presentaciones representa un desafío tanto para el diagnóstico como para el tratamiento.
Pero durante la 19° Gira Internacional de Royal Canin se puso el foco también en lo que ocurre después. “No basta solo con indicar el tratamiento. El veterinario debe tener herramientas para disminuir esta recurrencia de la enfermedad en los animales”, nos explicó la Vet. Liliana Guazzora, referente de Royal Canin Argentina.
Para la compañía, el abordaje nutricional de las patologías urinarias representó un punto de inflexión en el vínculo con los profesionales veterinarios y permitió ampliar las herramientas disponibles frente a este tipo de cuadros.
El nuevo desafío, según nos comentó Guazzora, pasa ahora por profundizar el concepto de prevención.
“Nutricionalmente amplificamos el concepto de cómo tratarlo, pero debemos profundizar sobre cómo prevenir la recurrencia. Ese es nuestro objetivo: que no vuelvan a enfermarse o que, mínimamente, los tutores sepan que eso puede volver a ocurrir”, sostuvo la veterinaria.
En este punto aparece otro de los conceptos central: el alta no necesariamente debería coincidir con la desaparición de los signos clínicos.
Luego del diagnóstico y el tratamiento inicial, el seguimiento veterinario adquiere un rol central. Esto implica sostener los controles hasta alcanzar efectivamente el alta clínica, pero también trabajar sobre la información que recibe el tutor para que pueda reconocer rápidamente una posible recidiva y volver a consultar.
“Tenemos que lograr que el tutor aprenda y esté atento ante recurrencias para actuar de manera pronta”, nos explicó Guazzora.
El mensaje fue concreto: frente a enfermedades con una elevada posibilidad de repetirse, el trabajo veterinario no termina con la resolución del primer episodio.
El rol de la nutrición
La actualización técnica estuvo a cargo, entre otros profesionales, del Dr. Fabio Teixeira, referente brasileño en nutrición, quien disertó sobre el manejo médico y nutricional de la urolitiasis en perros y gatos.
Durante su presentación, Teixeira repasó conceptos vinculados tanto al tratamiento como a la prevención y puso especial énfasis en un aspecto que, según explicó, no siempre recibe la misma atención que la medicación o las alternativas quirúrgicas. “En la práctica las personas piensan mucho en medicar y hacer cirugías, pero olvidan que la nutrición de los animales es uno de los puntos más importantes”, señaló.
Uno de los conceptos técnicos abordados fue el de la supersaturación urinaria, directamente relacionada con las concentraciones de sustancias que pueden participar en la formación de los urolitos.
El especialista explicó que el desarrollo de alimentos específicos contempla justamente estos factores, buscando generar condiciones que reduzcan las posibilidades de formación de cálculos.
La estrategia, sin embargo, no puede ser idéntica para todos los pacientes. Perros y gatos presentan diferencias y también existen particularidades vinculadas con la edad, la raza y el tipo de alteración urinaria involucrada. De allí la importancia de realizar un diagnóstico preciso antes de definir la alternativa nutricional y sostener posteriormente los controles.
Durante la jornada, también la veterinaria Soledad Fort describió las distintas propuestas con las que cuenta Royal Canin dentro de su territorio Urinary, que fue ampliándose en los últimos años.
Más prevención y seguimiento
Además de las alternativas específicas para perros y gatos, la compañía incorporó presentaciones húmedas, que permiten sumar agua a la alimentación, y versiones destinadas a pacientes de mayor edad, con el objetivo de que aquellos animales que requieren un manejo nutricional urinario puedan continuarlo también durante esta etapa de la vida.
Es así como, dentro del portafolio de prescripción veterinaria, destacan soluciones como Urinary S/O, Urinary S/O Ageing 7+ y Urinary S/O Small Dogs, consolidando la premisa de que la nutrición es un componente estratégico ineludible en el manejo de las enfermedades del tracto urinario.
Más allá de las distintas herramientas presentadas, la 19° Gira Internacional de Royal Canin dejó planteado un concepto que excede a una patología específica.
La elevada recurrencia de las enfermedades urinarias obliga a pensar el abordaje más allá de la consulta puntual. Diagnosticar correctamente y resolver el episodio es indispensable, pero también lo es establecer una estrategia posterior que combine nutrición, controles veterinarios, educación del tutor y, cuando corresponda, modificaciones en el ambiente.
“Nutrición y visitas frecuentes a la veterinaria”, resumió Teixeira al referirse a la prevención. Y agregó un concepto que sintetizó buena parte del espíritu de la jornada: “La prevención es siempre mejor que tratar. Si usamos un buen alimento vamos a conseguir una mejor calidad de vida para los animales y se va a gastar mucho menos dinero, incluso”.
Así, entre capacitación, intercambio profesional y la celebración por el Día del Veterinario, Royal Canin concretó una nueva edición de su Gira Internacional poniendo sobre la mesa una problemática cotidiana para las clínicas veterinarias.
Porque si las enfermedades urinarias ya se encuentran entre los motivos más frecuentes de consulta en perros y gatos, el desafío no pasa únicamente por resolverlas cuando aparecen. También pasa por lograr que esos pacientes no tengan que volver a la veterinaria por el mismo problema.