El brote de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) H5N1 en las costas de la Patagonia argentina en 2023 causó la muerte de miles de lobos y elefantes marinos. Una investigación del CONICET determinó cómo actúa el virus en estos mamíferos y confirmó su transmisión placentaria, un hallazgo inédito en especies silvestres.
El estudio, liderado por la veterinaria Carla Fiorito, investigadora del CONICET en el Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR), se centró en necropsias de lobos marinos sudamericanos (Otaria flavescens) y elefantes marinos del sur (Mirounga leonina) varados en Chubut. Los resultados, publicados en la revista Veterinary Pathology y realizados en colaboración con especialistas del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, revelaron que el virus H5N1 no solo afecta el sistema respiratorio, sino que tiene un marcado neurotropismo.
La investigación demostró que el virus ataca principalmente el sistema nervioso, detectándose en diversas áreas del cerebro, incluyendo el plexo coroideo, una zona no registrada previamente en pinnípedos. Este hallazgo sugiere una posible diseminación del virus a través del líquido cefalorraquídeo, explicando lesiones en la médula espinal. Además, se documentó por primera vez en pinnípedos la capacidad del virus de afectar el corazón, con lesiones cardíacas severas observadas en un cachorro de elefante marino.
Transmisión vertical y optimización diagnóstica de la Influenza Aviar
Un descubrimiento crucial fue la confirmación de la transmisión vertical del virus de la madre al feto en lobos marinos. Mediante la necropsia de una hembra preñada, se observaron lesiones severas en la placenta y se detectó el virus en los órganos fetales a través de técnicas moleculares. Este hallazgo proporciona una explicación para la elevada cantidad de abortos registrados en lobos marinos durante el brote de Influenza Aviar.
Estos resultados son fundamentales para optimizar los protocolos de diagnóstico. Al identificar los órganos más afectados, como el tejido cerebral donde el virus concentra su tropismo, se puede estandarizar la toma de muestras en campo y evitar falsos negativos. Asimismo, comprender el impacto del virus en cada órgano permite explicar la sintomatología clínica observada y dimensionar su efecto sobre las poblaciones de fauna marina, un aspecto clave para su conservación.
El monitoreo de patógenos emergentes en la fauna silvestre es esencial en la interfaz humano-animal, especialmente con virus de potencial zoonótico como el H5N1. La investigadora Carla Fiorito destacó que aproximadamente el 70% de las enfermedades emergentes en humanos se originan en la fauna silvestre, subrayando la importancia de la vigilancia bajo el enfoque de Una Salud. La experiencia obtenida en este brote llevó a la convocatoria de Fiorito por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) para contribuir a una guía internacional de respuesta a brotes en mamíferos marinos, aportando datos estratégicos para la prevención en salud pública.
FUENTE: Conicet