sábado 12 de septiembre de 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Motivar. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Encuesta

¿Qué barreras frenan la adopción de tecnología en la ganadería?

Según un relevamiento del INTA, la ganadería enfrenta brechas productivas que podrían reducirse con más capacitación, asesoramiento y tecnología.

Por Redacción de MOTIVAR 12 de septiembre de 2026 - 08:15

La ganadería argentina enfrenta una paradoja persistente: a pesar de los extraordinarios avances en genética, nutrición, sanidad animal y herramientas de manejo, los índices productivos generales se mantienen prácticamente inmóviles en gran parte del país. Mientras la oferta de soluciones técnicas e insumos veterinarios es cada vez más amplia y eficiente, la realidad tranqueras adentro refleja una distancia considerable entre el potencial teórico de los campos y su adopción efectiva.

Comprender las motivaciones, temores y dinámicas operativas del productor al momento de decidir es hoy un paso imprescindible para transformar esa brecha en una oportunidad de crecimiento.

Un estancamiento de seis décadas

Para aportar luz sobre este escenario, el Ing. Agr. Paulo Recavarren, técnico de la Agencia de Extensión Rural Olavarría del INTA Balcarce, presentó los datos de una reveladora encuesta realizada a cerca de 250 productores ganaderos del área de influencia del Centro Regional Buenos Aires Sur (CERBAS) del INTA.

El relevamiento pone la lupa sobre una realidad cruda del sector: mientras el promedio regional registra una producción cercana a los 100 kilos de carne por hectárea al año —un indicador prácticamente estancado desde hace 60 años—, los productores en esquemas asociativos con asesoramiento técnico alcanzan los 185 kilos, marcando una brecha del 60% al 70%.

Para la industria veterinaria y la sanidad animal, este diferencial representa un terreno clave de intervención. Solo en el partido de Olavarría, esa brecha productiva equivale a entre 15 y 20 millones de kilos de carne que no se producen anualmente. Según destaca Recavarren: "Si comparamos la producción promedio con esquemas intensivos o lotes experimentales, las diferencias son gigantescas. La buena noticia es que nuestros sistemas son altamente mejorables mediante la incorporación equilibrada de tecnología de insumos y de procesos".

Prioridades reales al tomar decisiones

La encuesta, desarrollada en una zona productiva que abarca 19 millones de hectáreas y 13 millones de cabezas bovinas, indagó en las motivaciones profundas del ganadero. Aunque la totalidad de los encuestados coincidió en que existe una necesidad clara de incrementar la producción, las prioridades cambian drásticamente al momento de tomar decisiones: el 60% prioriza la estabilidad productiva y económica, mientras que un 32% apunta a la renta económica y solo un 8% coloca a la productividad como la prioridad absoluta.

Esta inclinación por la estabilidad condiciona la velocidad con la que se adoptan nuevas herramientas y planes sanitarios. Ante la consulta sobre la disposición a incorporar tecnología, únicamente el 43% afirmó estar dispuesto de forma directa, mientras que un 53% condicionó su respuesta a un 'tal vez', dependiente de variables de entorno.

Asimismo, al analizar los criterios de selección, el 60% de los productores pondera los factores económicos por encima de los productivos o ambientales.

Las barreras tranqueras adentro

A la hora de identificar los frenos en el proceso de adopción, los resultados sorprendieron al alejar el foco de las limitantes puramente económicas o de falta de oferta tecnológica. Los productores señalaron como principales obstáculos la dificultad para dimensionar el impacto real de la innovación, la mayor dedicación y trabajo que exige su implementación y la necesidad de un mayor conocimiento y capacitación.

Al evaluar lo que sucede estrictamente tranqueras adentro, la escasez de mano de obra y las deficiencias de infraestructura emergieron como los impedimentos más severos. Para el sector veterinario, esto implica que las estrategias de salud animal o manejo reproductivo deben diseñarse no solo en función de su eficacia biológica, sino también considerando su practicidad operativa. En palabras del profesional del INTA: "Las mayores dificultades no surgen por falta de tecnologías en el mercado, sino por la mayor exigencia de capacitación y la falta de acompañamiento técnico durante el período en que se aplican las innovaciones y se comienzan a ver los resultados".

El contexto externo y el rol del crédito

Al analizar los factores "tranqueras afuera", las variables macroeconómicas ejercen una presión decisiva. La falta de previsibilidad política y económica se posicionó holgadamente como la principal traba externa, seguida por las dificultades de acceso al crédito derivadas de la brecha entre las tasas bancarias y la rentabilidad del negocio ganadero.

En menor medida, también se mencionaron la relación de precios entre insumos dolarizados y el valor del kilo de carne, y la migración rural. Al consultar sobre qué acciones deben encarar las instituciones y los prestadores de servicios del sector, las palabras más repetidas en la encuesta fueron crédito, instituciones, capacitación, asesoramiento y difusión. El mensaje de los productores apunta a consolidar una red de articulación eficiente.

La recomendación de Recavarren es clara: "El desafío de las instituciones y del sector privado es llegar al productor con propuestas tecnológicas validadas en el campo, articulando objetivos de largo plazo y esquemas de financiamiento adecuados".

El desafío humano de la innovación en ganadería

Tras más de tres décadas de trayectoria en la extensión e investigación ganadera, el Ing. Recavarren propone una reflexión sobre el componente actitudinal de los productores. A su juicio, el núcleo de la problemática trasciende lo técnico: "Estoy convencido de que la baja adopción de tecnología no es un problema productivo, ni económico, ni de falta de oferta tecnológica; es un problema de personas, de relaciones humanas y de cómo se toman las decisiones cotidianas en las empresas ganaderas".

La encuesta deja sobre la mesa un interrogante central para los asesores veterinarios y las empresas de sanidad animal: ¿Siente el productor una necesidad real y sentida de aumentar su producción, o se encuentra en una zona de confort? Comprender los determinantes humanos detrás de cada decisión será la clave para que la industria sanitaria acompañe la transformación productiva de la ganadería argentina.

FUENTE: INTA

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
USDA y proyecciones de stock bovino en mercados ganaderos regionales.

Las Más Leídas

Guillermo Hermo detalló la estrategia de crecimiento e inversión de Chemovet.
Según Senasa, la actualización normativa servirá para mejorar las tareas de prevención de enfermedades y optimizar el control de movimientos de los equinos.
El evento de ganadería de Select Debernardi incluyó una jornada a campo en el establecimiento LOSPALA.
Krönen convirtió su propuesta comercial en más de 100 nuevas cuentas.
Gabriel Bó llevará su experiencia en reproducción animal a Kenia y Etiopía.

Te puede interesar