La lechería argentina busca encaminarse hacia una producción de 12.000 millones de litros de leche en 2026, en un contexto de crecimiento productivo y con la necesidad de sostener una mayor presencia exportadora. El tema fue analizado en el marco de las Jornadas Lecheras Nacionales, realizadas durante la última edición de TodoLáctea, en San Francisco, Córdoba.
"La lechería crecerá este año entre un 4% y un 5%"
Lo dijo Jorge Giraudo, director ejecutivo del OCLA-Funpel. En 2025 la lechería argentina creció un 10% y la proyección de expansión es del 2% anual.
Allí, Jorge Giraudo, director ejecutivo del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) - FUNPEL, trazó un panorama sobre la dinámica exportadora del país y los desafíos que enfrenta la industria para acompañar la expansión de la producción.
“El sector creció un 10% el año pasado y este año lo hará entre un 4% y un 5%”, señaló Giraudo. A su vez, planteó que, con un ritmo proyectado de crecimiento del 2% anual hacia adelante, la cadena deberá colocar en el exterior 30.000 toneladas adicionales por año.
Exportaciones: más de 40 destinos por mes
Según lo expuesto por el referente del OCLA, Argentina exporta actualmente más de 30 productos diferentes, lo que aleja al país de una condición monoexportadora.
“Estamos diversificando productos, con un crecimiento sostenido de los sueros, y todos los meses llegamos a más de 40 países”, detalló Giraudo.
En ese ranking de destinos, Brasil continúa ocupando el principal lugar.
De todos modos, el director ejecutivo del Observatorio advirtió que la exportación no siempre aparece hoy como la alternativa comercial más conveniente.
“No es que no haya voluntad de exportar, sino que hoy la exportación no siempre aparece como el mejor negocio”, afirmó.
Aun así, remarcó que Argentina cuenta con “vasta experiencia exportadora, productos y eficiencia”.
Capacidad industrial y nuevos límites para crecer
Uno de los puntos centrales del análisis estuvo puesto en la estructura industrial y en los límites que pueden aparecer si el crecimiento de la producción intenta canalizarse exclusivamente por la vía exportadora.
De acuerdo con Giraudo, la industria láctea argentina muestra una estructura atomizada, donde las cinco principales empresas procesan el 38% de la materia prima.
En ese contexto, el crecimiento puede encontrar un cuello de botella tanto en el plano primario como en el industrial.
Las plantas promedio en Argentina procesan 475.000 litros diarios y, según se planteó durante la presentación, en dos o tres años podría alcanzarse el tope de utilización de la capacidad instalada.
Costos, logística e impuestos
El análisis del OCLA también puso el foco sobre las condiciones necesarias para sostener la competitividad de la cadena láctea argentina en los mercados internacionales.
Giraudo remarcó la importancia de reducir costos logísticos, aprovechar la disponibilidad de materia prima más barata del mundo, mejorar el tamaño medio de planta y aliviar la carga impositiva.
“El costo argentino nos hace perder negocios”, afirmó.
En esa línea, la expansión exportadora aparece vinculada no solo a la posibilidad de producir más leche, sino también a la capacidad de resolver limitaciones internas que impactan sobre la competitividad.
Calidad, informalidad e infraestructura
Otro de los ejes señalados fue la calidad de la leche.
Según Giraudo, este aspecto será decisivo en los próximos años, especialmente frente a nuevos acuerdos comerciales y requisitos cada vez más exigentes por parte de los mercados.
A esto se suman otros problemas estructurales mencionados durante la presentación, como la informalidad dentro de la cadena y la falta de obras de infraestructura.
El desafío, entonces, no se limita a producir más.
La cadena láctea argentina busca crecer hacia los 12.000 millones de litros en 2026, con producción y exportaciones en aumento, pero deberá resolver cuellos de botella industriales, logísticos, impositivos y de calidad para sostener ese crecimiento en los mercados internacionales.
FUENTE: TodoLáctea