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SIGTRAZAVET

Piden exceptuar a los caballos deportivos del sistema de trazabilidad

El MV Diego Baldini explicó el pedido formal al Senasa por parte de 13 entidades para exceptuar a los caballos deportivos del SIGTRAZAVET y de la faena para consumo humano.

Por Daniela Mattiussi 8 de agosto de 2026 - 08:30

El nuevo Sistema de Trazabilidad de Productos Veterinarios (SIGTRAZAVET), impulsado por el Senasa para fortalecer el control de medicamentos veterinarios y registrar electrónicamente su recorrido a lo largo de toda la cadena comercial, abrió un nuevo frente de debate dentro del sector de equinos.

En ese marco, 13 entidades solicitaron formalmente que los caballos deportivos sean excluidos del circuito de faena para consumo humano y, en consecuencia, de las obligaciones de trazabilidad farmacológica previstas por la normativa.

En diálogo con MOTIVAR, el MV Diego Baldini, miembro de la comisión directiva de la Asociación Argentina de Veterinaria Equina (AAVE), aclaró que el planteo no busca frenar la implementación del nuevo sistema.

“No estamos en contra de la trazabilidad. Lo que creemos es que hay que contemplar las particularidades de los equinos deportivos y no incluir a todos dentro del mismo esquema”, resumió.

Baldini señaló además que una implementación del sistema sin contemplar esas diferencias podría terminar incentivando el desarrollo de un mercado informal de algunos productos veterinarios, aunque aclaró que ése no constituye el eje principal del reclamo presentado por las entidades.

El documento, elevado a la presidenta del Senasa, María Beatriz Giraudo, sostiene que el objetivo sanitario de la nueva regulación puede alcanzarse sin imponer nuevas cargas administrativas sobre veterinarios, propietarios, laboratorios y organizaciones vinculadas a la actividad ecuestre que no participan del negocio de exportación de carne equina.

Cabe aclarar que esta solicitud se enmarca en la implementación del SIGTRAZAVET, la plataforma creada por el Senasa para registrar y controlar los productos veterinarios durante toda su cadena de producción, distribución y comercialización. El sistema incorpora además la receta veterinaria electrónica y establece la obligatoriedad de registrar distintos movimientos comerciales y logísticos de los medicamentos alcanzados, con el objetivo de fortalecer la vigilancia sanitaria, prevenir residuos en alimentos de origen animal y mejorar la trazabilidad de los productos veterinarios.

Sin embargo, las mencionadas entidades remarcan que los equinos deportivos constituyen una realidad diferente y que no corresponde aplicarles el mismo esquema previsto para los animales destinados al consumo humano.

Los fundamentos

En la nota presentada ante el organismo, los firmantes desarrollan una serie de argumentos técnicos, sanitarios y sociales para respaldar el pedido.

El primero de ellos sostiene que “los caballos deportivos conforman una categoría claramente diferenciada de los animales que integran el circuito habitual de faena. Destacan que se trata de ejemplares destinados a actividades deportivas, recreativas, terapéuticas y culturales, cuyo valor económico, deportivo, genético e incluso afectivo resulta incompatible con su consideración como animales productores de alimentos”.

A ello se suma un argumento cultural. Según expresan, “en Argentina el caballo es considerado mayoritariamente un compañero de trabajo, un atleta o un animal de compañía, mientras que el consumo de carne equina no forma parte de la cultura alimentaria nacional y existe un amplio rechazo social hacia esa práctica”.

Las organizaciones también entienden que excluir a los equinos deportivos del circuito de consumo humano se encuentra alineado con los actuales principios de bienestar animal y con las expectativas de la comunidad veterinaria y ecuestre.

El eje pasa por la fenilbutazona

Uno de los puntos centrales del documento gira en torno a la fenilbutazona, uno de los antiinflamatorios más utilizados en la medicina deportiva equina.

Las entidades recuerdan que en Argentina se emplean anualmente más de 1,8 millones de dosis y que la normativa europea impide que un caballo tratado con ese medicamento ingrese posteriormente a la cadena alimentaria.

Por eso consideran que exigir el registro electrónico de cada administración de fenilbutazona realizada en caballos deportivos representa una exigencia “desproporcionada”. Incluso comparan esta situación con la posibilidad de exigir, en medicina humana, la trazabilidad individual de cada dosis de ibuprofeno o paracetamol administrada a una persona durante toda su vida.

Menor carga regulatoria

Otro de los argumentos sostiene que no existe evidencia de un riesgo sanitario relevante asociado a los equinos deportivos, ya que “los animales que habitualmente llegan a faena corresponden principalmente a caballos rurales o de trabajo y no a ejemplares sometidos a tratamientos farmacológicos complejos”.

Asimismo, consideran que “la exclusión expresa de los equinos deportivos del circuito de faena contribuiría a desalentar el robo, la apropiación indebida y la comercialización irregular de estos animales, eliminando incentivos económicos asociados a estas prácticas”.

Las entidades también cuestionan que las obligaciones derivadas de la normativa recaigan sobre miles de veterinarios, propietarios, laboratorios y establecimientos que “no participan del negocio exportador de carne equina”. En ese sentido, proponen que “las cargas regulatorias deben recaer prioritariamente sobre quienes participan y se benefician de dicha actividad”.

Los 5 pedidos al Senasa

La presentación solicita expresamente:

- Establecer la exclusión expresa de los equinos deportivos del circuito de faena destinado al consumo humano.

- Eximir a dicha categoría de equinos de las obligaciones de trazabilidad farmacológica asociadas a la Resolución Senasa N.º 461/2025.

- Incorporar leyendas tales como “Solo para equinos deportivos” y/o “No utilizar en equinos destinados al consumo humano” en los productos alcanzados.

- Concentrar los controles sobre los operadores que participan efectivamente del circuito de faena y exportación de carne equina.

- Convocar a las entidades representativas de la actividad veterinaria y ecuestre a una mesa de trabajo para consensuar mecanismos técnicamente viables y proporcionales al riesgo sanitario involucrado.

Expectativas del sector

Respecto de la respuesta oficial, Baldini indicó que dentro del sector existe la expectativa de que el Senasa avance con la excepción solicitada para los equinos deportivos.

Sin embargo, reconoció que hasta el momento no recibieron ninguna confirmación formal por parte del organismo ni tampoco se ha sancionado resolución alguna al respecto.

¿Quiénes firman la solicitud ante el Senasa?

Las 13 instituciones que suscriben de manera conjunta esta solicitud representantes de la industria veterinaria, de la distribución y comercialización de productos veterinarios, de la profesión veterinaria especializada en medicina equina y de las distintas actividades deportivas, hípicas y de cría de Argentina:

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