Tras el anuncio oficial del Senasa y las primeras repercusiones en el sector, los distintos jugadores comienzan a analizar el impacto y la metodología de implementación de la Resolución 654/2026, que crea el Sistema Integrado de Gestión de Trazabilidad de Productos Veterinarios (SIGTRAZAVET).
La herramienta es de uso obligatorio para quienes importen, elaboren, distribuyan, comercialicen o prescriban productos veterinarios y principios activos; y seguramente en las próximas semanas habrá más novedades sobre el modo en que cada uno de ellos deberá operar.
En este marco, MOTIVAR volvió a tomar contacto con el presidente del Colegio de Veterinarios de la provincia de Buenos Aires, Osvaldo Rinaldi, quien reiteró que, si bien este esquema marca un camino a seguir, se debe ser muy enfático en la necesidad de trabajar para que todos los actores de la cadena puedan adaptarse al cambio de paradigma.
“Sin dudas es una herramienta que utiliza el Senasa para cumplir su función de velar por la sanidad animal, la salud humana y el cuidado del medio ambiente. Lo hace dentro de un marco legal e involucra a los distintos actores de la cadena”, aseguró Rinaldi. Y completó: “Es clave que su implementación sea paulatina, progresiva, y será uno de nuestros desafíos informar correctamente a los profesionales sobre su forma de uso”.
Receta electrónica veterinaria
A su vez y como parte de la iniciativa, la norma del Senasa dictamina la implementación de la nueva Receta Veterinaria Electrónica, que deberá ser emitida exclusivamente por un profesional veterinario a través del SIGTRAZAVET.
El desarrollo de esta herramienta digital sustituye al tradicional recetario en formato papel, convirtiéndose en el único medio habilitante para poder adquirir y administrar los medicamentos que progresivamente vayan siendo incorporados al sistema de trazabilidad.
“La receta veterinaria hace años que existe, no es una novedad. Sin embargo, es importante tener en cuenta los tiempos y la capacitación de los profesionales para darle cumplimiento, considerando los distintos niveles de adopción tecnológica que existen”, resumió Rinaldi. Y concluyó: “En definitiva deberemos trabajar para seguir informando y garantizar que tanto el SIGTRAZAVET, como la receta electrónica sean 100% amigables para los distintos actores involucrados, entre ellos los profesionales veterinarios”.