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Eficiencia

Entre 10 y 30 kilos menos, el costo silencioso de las neumonías

Las enfermedades respiratorias y oculares golpean fuerte a los bovinos. Una prevención integral puede marcar la diferencia. La vacuna cuesta menos del 1% del valor del animal.

Por Redacción de MOTIVAR 3 de marzo de 2026 - 15:10

Las enfermedades respiratorias y oculares siguen siendo un desafío crítico para los productores ganaderos y veterinarios, afectando drásticamente la ganancia de peso y la supervivencia animal. Para evitar estas pérdidas, la prevención sanitaria es clave, convirtiendo a la vacunación estratégica en una herramienta indispensable para asegurar una mayor rentabilidad productiva.

En los sistemas de producción modernos —ya sea cría, recría, tambo o feedlot—, el complejo respiratorio bovino no solo genera mortandad, sino una merma invisible y severa en los rindes.

En los feedlots, el impacto se traduce en peor conversión alimenticia, pérdida de kilos y menor calidad de res a la faena.

En el tambo, afecta directamente a las hembras jóvenes de reposición, comprometiendo la futura producción de leche. A eso se suman costos de tratamientos, mano de obra y honorarios profesionales.

El MV Bernardo Lami, recibido de la Universidad Nacional de Río Cuarto y coordinador del servicio técnico del laboratorio veterinario Biochemiq, dialogó con MOTIVAR y explicó que un animal que atraviesa una enfermedad respiratoria puede producir entre 10 y 30 kilos menos de carne al final de su ciclo.

Frente a esto, “el principal error es utilizar la vacuna como un bombero, buscando solucionar el problema cuando el incendio y la enfermedad ya están instalados en el rodeo, momento en el cual las pérdidas económicas ya son un hecho”.

El error más caro: reaccionar tarde

“Vacunar es solo para cuando hay problemas”… Este es uno de los mitos más instalados en muchos campos. Sin embargo, las vacunas son herramientas preventivas: cuando aparecen los signos clínicos, muchas veces el daño ya está hecho.

Un concepto fundamental para garantizar la inmunidad grupal es la correcta aplicación del plan sanitario. Lami advierte que aplicar solo una dosis en la primovacunación "es tirar plata a la basura".

“Aplicar solo una dosis en la primovacunación es tirar plata a la basura". “Aplicar solo una dosis en la primovacunación es tirar plata a la basura".

Para graficarlo, el veterinario utiliza una analogía: "La primera dosis pone los cimientos de la fábrica; la respuesta es corta y cae a los 10 días. La segunda dosis, aplicada a los 21 días, aporta los 'empleados' de la fábrica, logrando una inmunidad de alta calidad y perdurable en el tiempo". Luego, se recomiendan los refuerzos periódicos pertinentes.

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Finalmente, ante la excusa frecuente de que "vacunar es caro", los números son contundentes. La inversión en una dosis representa menos del 1% del valor total de un bovino en el mercado. A cambio, el productor logra una uniformidad de tropa, donde todos los animales ganan peso a la par, evitando los clásicos y costosos crecimientos en "serrucho".

"La sanidad no es un gasto, sino una inversión; para que los animales logren su máximo potencial, necesitamos tener una buena sanidad", indicó Lami.

Una sola vacuna, cobertura integral

Frente a este escenario, AIRMIX de Biochemiq ofrece protección contra enfermedades respiratorias y oculares en una misma herramienta sanitaria, simplificando el plan en campañas de cría, destete, recría invernada, feedlot y tambo.

Su aplicación estratégica en meses clave como febrero, marzo, mayo, junio, octubre y noviembre acompaña los momentos de mayor riesgo sanitario. El beneficio es concreto: menos neumonías y menos muertes por esta enfermedad.

En términos productivos, eso implica más kilos logrados, mayor eficiencia y mejor previsibilidad económica.

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“No todas las vacunas son iguales”

“La prevención más completa es la que se respalda en tecnología”, destaca el MV Bernardo Lami. En ese sentido, la empresa aplica la tecnología MBS®, un sistema de control genético avanzado que certifica la presencia de propiedades indispensables en genes claves de cada vacuna.

Este soporte exclusivo permite alcanzar óptimos niveles de protección y marca un diferencial frente a otras alternativas del mercado.

En tiempos donde la intensificación productiva y las condiciones climáticas elevan los desafíos sanitarios, la pregunta ya no es si conviene vacunar. La verdadera pregunta es cuánto cuesta no hacerlo.

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