Con 50,4 millones de toneladas embarcadas entre enero y mayo, el agro argentino alcanzó un ritmo de exportaciones récord en lo que va de 2026. Trigo y maíz lideraron las ventas externas, mientras que la soja empezó a ganar protagonismo desde abril. En paralelo, el ingreso de camiones a los puertos llegó a niveles máximos, con el 73,5% concentrado en el Gran Rosario.
Además, las importaciones de fertilizantes del primer cuatrimestre fueron las más altas desde 2021. Así lo informó la Bolsa de Comercio de Rosario a través de un análisis realizado por Ana Rubicondi, Franco Pennino, Matías Contardi y Emilce Terré.
Un año clave
El 2026 se perfila como un año relevante para el agro argentino. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la cosecha total de granos podría cerrar por encima de las 165 millones de toneladas, un volumen que permitiría abastecer al mercado interno y sostener un fuerte flujo de exportaciones.
Ese nivel de competitividad ya se está viendo en los números. Entre enero y mayo se embarcaron 50,4 millones de toneladas: el 68% correspondió a granos y el 32% restante a subproductos industriales, como aceites, pellets y harinas.
Trigo y maíz, al frente
Los dos grandes protagonistas del arranque del año fueron el trigo y el maíz. En los primeros cinco meses de 2026, Argentina exportó 10,6 millones de toneladas de trigo y 17,1 millones de toneladas de maíz.
En comparación con el mismo período del año pasado, el trigo creció 67% y el maíz 14%. También se destacó el girasol, con una absorción externa equivalente a 3,7 millones de toneladas entre semillas, aceite y harina.
La soja, por su parte, comenzó a tomar más ritmo desde abril. Hasta el momento, se exportaron 1,9 millones de toneladas como grano, mientras que otras 13,6 millones de toneladas fueron procesadas para luego embarcar aceite y harina.
Puertos al límite
El buen ritmo exportador también se refleja en la logística. Hasta el 26 de mayo ingresaron 1.313.635 camiones a descargar en los puertos de todo el país.
De ese total, el 73,5% se concentró en el Gran Rosario, con unas 965.000 unidades. Son casi 200.000 camiones más que en el mismo período del año pasado.
La explicación está, principalmente, en el movimiento de soja y maíz. Solo en los últimos dos meses, ambos cultivos explicaron el 65% de los camiones que ingresaron a las terminales del Gran Rosario.
Más ventas de soja
La mejora en los precios también movió el mercado interno. En el Gran Rosario, las ofertas por soja con entrega inmediata rondan los $460.000 por tonelada, cerca del FAS teórico de $470.000.
El dato no es menor: a comienzos de abril, el mercado físico había caído hasta los $430.000 por tonelada. La recuperación de los valores impulsó nuevas ventas y aceleró la fijación de precios.
En mayo, el volumen de soja al que se le puso precio creció 70% frente al acumulado entre enero y abril. En total, alcanzó las 4,13 millones de toneladas entre compraventas a fijar y fijaciones de precio.
Chicago empuja
La mejora local también tuvo su correlato internacional. En mayo, la soja en Chicago promedió los US$ 442 por tonelada, el valor más alto en lo que va del año y 15% por encima del promedio de 2025.
Según el informe, el impulso estuvo vinculado al mayor interés por los biocombustibles en Estados Unidos y al conflicto en Medio Oriente. Ambos factores llevaron al aceite de soja a valores cercanos a los U$S 1.700 por tonelada en Chicago.
En el mercado argentino, el precio promedio FOB industrial del complejo soja ronda los U$S 494 por tonelada, un 8% más que a comienzos de año.
Maíz con presión
Aunque la soja ganó terreno en el mercado interno, la demanda por maíz sigue activa. El line up del cereal alcanza 1,8 millones de toneladas para los próximos 15 días.
Sin embargo, los precios muestran cierta presión bajista. En Chicago, el maíz acumula una caída del 6% desde los máximos alcanzados el 5 de mayo, afectado por ventas de fondos especulativos, buen avance de la siembra en Estados Unidos y menores precios del petróleo.
Esa dinámica también impacta en la Argentina. El precio FOB del maíz local bajó y las referencias internas promediaron 1% menos en la última semana y 4% por debajo de los valores de comienzos de mayo.
Fertilizantes: una señal
Otro dato relevante aparece en el mercado de fertilizantes. A pesar de las tensiones internacionales, las importaciones argentinas de fertilizantes nitrogenados, entre ellos la urea, alcanzaron las 273.000 toneladas en el primer cuatrimestre.
Ese volumen supera incluso el registrado en 2022, cuando el mercado atravesaba la crisis de insumos derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania.
En marzo y abril, las importaciones de nitrogenados fueron 63% superiores al promedio de los últimos cinco años para ese período. Además, los precios internos de la urea acumulan dos semanas de baja.
Actualmente, las referencias ofrecidas por proveedores locales se ubican entre U$S 830 y U$S 840 por tonelada. La reapertura de exportaciones desde China, uno de los principales productores mundiales, podría sumar alivio a los precios internacionales.
Más producción, más demanda
Con una cosecha proyectada por encima de las 165 millones de toneladas, exportaciones récord, puertos trabajando al máximo y mayor movimiento de insumos, el agro argentino vuelve a mostrar su peso en la economía.
La foto de los primeros cinco meses de 2026 es clara: hay volumen, hay demanda externa y también una logística exigida por el ritmo de salida de granos y subproductos. El desafío, como siempre, será sostener esa dinámica en los próximos meses.
FUENTE: BCR