Con la llegada del invierno, el bienestar animal es fundamental para proteger a los animales de compañía del frío. No todos necesitan abrigo; depende del tamaño, tipo de pelaje y edad. Priorizar su comodidad y salud es más importante que la apariencia. En ese sentido, desde el Colegio de Veterinarios de Buenos Aires, brindaron ciertas recomendaciones a tener en cuenta.
¿Quiénes necesitan protección extra?
No todos los perros y gato regulan su temperatura de la misma manera. El abrigo es recomendable en:
- Contextura pequeña y pelo corto: Animales que, por su bajo porcentaje de grasa corporal y pelaje fino, pierden calor rápidamente.
- Cachorros y gerontes: Ambos extremos de la vida presentan una mayor vulnerabilidad térmica y dificultades para termorregular.
- Animales sin pelo: Aquellos que carecen de su barrera natural de protección.
Por el contrario, los animales de tamaño grande y pelaje largo o denso (con doble capa) cuentan con un aislamiento natural suficiente. En estos casos, abrigarlos innecesariamente puede provocarles nudos en el pelo, dermatitis por humedad o incluso un golpe de calor por sobrecalentamiento.
La importancia de la calidad
Si se determina que el animal necesita una prenda, la elección del material es fundamental. Se deben priorizar fibras naturales como el algodón, que permiten la transpiración de la piel y evitan reacciones alérgicas o estática.
Asimismo, la prenda debe ser ergonómica: no debe limitar el movimiento, debe permitir que el animal se comunique corporalmente con normalidad y debe mantenerse siempre limpia y seca.
Observación y consulta profesional
La mejor señal es el comportamiento: si el animal tiembla, se muestra reacio a moverse o busca refugio constantemente, está sintiendo frío. Ante cualquier duda sobre la salud de su animal de compañía durante esta temporada, consulte siempre a su médico veterinario matriculado, quien podrá brindarle asesoramiento personalizado basado en las necesidades específicas de cada paciente.
FUENTE: CVPBA