Las parasitosis gastrointestinales siguen representando uno de los desafíos sanitarios que pueden afectar la productividad de los rodeos bovinos. Y no siempre lo hacen de manera evidente.
Cuando desparasitar es solo una parte de la estrategia
Las parasitosis pueden afectar la productividad aun sin signos evidentes. Con Biomeq, Biochemiq propone sumar a la acción antiparasitaria un componente biológico inmunoestimulante.
Muchas veces el problema se presenta de forma subclínica: no necesariamente hay animales visiblemente enfermos, pero sí bovinos que no alcanzan la ganancia diaria de peso esperada. En esos casos, el impacto sanitario termina expresándose también en términos productivos y económicos.
Esta realidad obliga a ampliar la mirada. El objetivo ya no pasa por pensar en eliminar los parásitos de los establecimientos, sino por establecer estrategias que permitan convivir con ellos dentro de un equilibrio biológico y económico compatible con la productividad del sistema.
Es en ese escenario donde Biochemiq busca poner nuevamente en valor una característica diferencial de Biomeq: no concebirlo solamente como un antiparasitario, sino como la combinación de dos herramientas de distinta naturaleza dentro de una misma formulación.
¿Qué significa un producto híbrido?
La definición parte de un concepto sencillo. Tradicionalmente, los productos veterinarios pueden asociarse a grandes categorías como los fármacos o los biológicos. Con Biomeq, Biochemiq decidió reunir ambos conceptos.
Por un lado, el producto incorpora ivermectina, responsable de la acción farmacológica contra los parásitos. Y por otro, contiene Inmunomiq, un componente biológico desarrollado por el laboratorio que actúa como inmunoestimulante inespecífico.
Es justamente esta convivencia la que lleva a Biochemiq a definir a Biomeq como un producto “híbrido”: mientras uno de sus componentes actúa directamente sobre el desafío parasitario, el otro apunta a estimular la respuesta inmune inespecífica del animal.
La diferencia que el laboratorio busca instalar no está, entonces, en presentar otra ivermectina, sino en combinar una acción farmacológica con un componente biológico dentro de una misma intervención sanitaria.
El concepto forma parte de la propia identidad de Biomeq.
Su logo fue desarrollado a partir de dos colores principales: el celeste representa el componente farmacológico y el amarillo, el biológico. De su combinación surge el verde, utilizado para representar el resultado de esa integración.
Una intervención, dos componentes
La ivermectina es una herramienta ampliamente conocida por los veterinarios dedicados a la producción bovina. En Biomeq se presenta al 1% o 3.5% y en un vehículo oleoso.
El diferencial sobre el cual pone el foco Biochemiq está en la incorporación de Inmunomiq. Se trata de un componente elaborado a partir de derivados bacterianos inactivados y orientado a estimular de manera inespecífica las defensas del animal. De allí surge la lógica que el laboratorio propone detrás del producto: desparasitar e inmunoestimular en una misma aplicación.
Más allá de la definición técnica, el concepto busca responder a una realidad productiva concreta.
Los animales están expuestos simultáneamente a distintos desafíos y cada intervención sanitaria representa también manejo, tiempo y recursos. La posibilidad de integrar distintas acciones es, desde esa perspectiva, uno de los argumentos que Biochemiq destaca al momento de posicionar el producto.
Resultados a campo
La formulación cuenta además con evaluaciones realizadas en bovinos.
En una prueba sobre animales naturalmente infestados con nematodos gastrointestinales se trabajó con terneros divididos en grupos tratados y controles. A los 15 días postratamiento, el lote que recibió la formulación mostró una reducción significativa en el conteo de huevos por gramo de materia fecal y una eficacia informada del 99%.
Otros ensayos analizaron también la persistencia de la actividad antihelmíntica de la formulación frente a diferentes géneros parasitarios. Los resultados mostraron variaciones según el género evaluado, reforzando la importancia de entender al control parasitario como parte de una estrategia sanitaria y no como una respuesta única aplicable de igual manera a todas las situaciones.
Es un punto particularmente relevante porque la propia concepción del producto parte de una mirada más amplia: la sanidad no debería analizarse solamente en función de la aplicación de un tratamiento, sino también por su capacidad de contribuir al desempeño esperado de los animales.
Sanidad para proteger productividad
En definitiva, detrás de la propuesta de Biomeq aparece una discusión que excede al producto.
Cuando una parasitosis afecta la ganancia diaria de peso sin generar necesariamente signos clínicos evidentes, el costo del problema puede quedar escondido en kilos que no se producen. Por eso, prevenir pérdidas y utilizar racionalmente las herramientas sanitarias disponibles forma parte también de la búsqueda de eficiencia en los sistemas ganaderos.
La propuesta de Biochemiq con Biomeq pone justamente el foco en aquello que diferencia al producto desde su concepción: la integración de un componente farmacológico y otro biológico en una misma formulación.
Una combinación que el laboratorio define como “híbrida” y con la cual propone abordar el control parasitario desde una perspectiva más integral.
Porque, cuando el objetivo final es proteger la productividad del rodeo, desparasitar puede ser solo una parte de la estrategia.
Más información en: www.biochemiq.com