jueves 30 de julio de 2026
Prevención

Claves para prevenir enfermedades clostridiales y respiratorias

Uno de los desafíos principales pasa por reforzar la vacunación de los bovinos. ¿Por qué no siempre sucede? ¿Qué vacunas y recomendaciones entran en juego? Nos lo cuenta el MV Bernardo Lami, de Biochemiq.

Por Redacción de MOTIVAR 30 de julio de 2026 - 13:17

Las enfermedades clostridiales y respiratorias continúan entre los principales desafíos sanitarios de la producción bovina. Además de provocar mortandad, generan pérdidas ocultas vinculadas a la menor ganancia de peso, mayores costos de tratamiento y menor eficiencia productiva. Frente a este escenario, la prevención mediante un plan sanitario resulta fundamental.

"El impacto real no es solamente la muerte del animal, sino también toda la parte invisible que muchas veces no se tiene en cuenta", explicó a MOTIVAR el MV Bernardo Lami, coordinador del servicio técnico de Biochemiq. En ese sentido, remarcó que un bovino enfermo reduce significativamente su consumo de alimento durante semanas, pierde eficiencia productiva y, aun cuando se recupera, puede presentar daños pulmonares o musculares permanentes.

A estos efectos se suman los denominados costos ocultos: tratamientos con antibióticos, mayor demanda de mano de obra y gastos adicionales para intentar recuperar animales afectados. Por eso, Lami es categórico: "La única estrategia económica que recomendamos es la prevención".

La planificación marca la diferencia

Según el especialista, el principal error que observan en los establecimientos es la falta de planificación sanitaria.

"Muchos productores vacunan cuando el problema ya apareció o esperan al ingreso de los animales al feedlot para comenzar el plan sanitario. Las vacunas no son curativas, funcionan como una herramienta preventiva", sostuvo.

Otro inconveniente frecuente es omitir los refuerzos o no completar correctamente la primovacunación, una situación que reduce la inmunidad del rodeo y aumenta el riesgo sanitario.

Un calendario adaptado a cada categoría

Desde Biochemiq recomiendan incorporar Clostrimiq PH dentro de un plan sanitario integral, adaptando su aplicación a cada etapa productiva.

En terneros, la primovacunación debe realizarse mediante dos dosis con un intervalo de 21 a 30 días, preferentemente antes del destete para evitar que el estrés interfiera con la respuesta inmune.

En vacas preñadas, la recomendación es vacunar entre 30 y 40 días antes del parto, favoreciendo una mayor calidad del calostro y una mejor transferencia de inmunidad hacia el ternero recién nacido.

Para los animales que ingresan al feedlot, es clave esperar entre 48 y 72 horas después del ingreso antes de aplicar la vacuna, permitiendo que disminuya el estrés propio del traslado.

Invertir para evitar pérdidas importantes

Uno de los argumentos más frecuentes para postergar la vacunación suele ser el costo. Sin embargo, desde Biochemiq aseguran que la relación costo-beneficio es ampliamente favorable.

El MV Bernardo Lami, de Biochemiq, destaca la importancia de planificar la prevención para mejorar la eficiencia productiva.

El MV Bernardo Lami, de Biochemiq, destaca la importancia de planificar la prevención para mejorar la eficiencia productiva.

"Un esquema completo de vacunación representa menos del 1% del valor del animal. Con evitar la muerte de un solo ternero, el productor puede cubrir el costo de vacunar cientos de cabezas", destacó Lami.

Tecnología para una protección integral

Clostrimiq PH se diferencia por incorporar tecnologia MBS (Molecular Biology System), desarrollada para asegurar la presencia de los genes clave responsables de generar una respuesta inmune eficaz y sostenida en el tiempo.

Además, la vacuna incorpora protección frente a Pasteurella Multocida, ampliando la cobertura no solo contra las enfermedades clostridiales, sino también frente a uno de los principales agentes involucrados en las neumonías bovinas.

Resultados medibles en el campo

De acuerdo con la experiencia recopilada por el laboratorio, los beneficios de trabajar con un plan sanitario completo pueden observarse rápidamente en establecimientos que realizan un seguimiento de sus indicadores productivos.

La vacunación preventiva reduce pérdidas sanitarias y contribuye a mejorar los resultados productivos del rodeo.

La vacunación preventiva reduce pérdidas sanitarias y contribuye a mejorar los resultados productivos del rodeo.

Lami menciona el caso de un establecimiento de recría que registraba entre un 2% y un 3% de mortandad asociada a enfermedades respiratorias y clostridiales. Tras implementar un programa sanitario planificado e incorporar Clostrimiq PH, esa incidencia descendió al 0,5% durante el ciclo siguiente.

"Cuando la prevención forma parte de la planificación, los resultados aparecen. La eficiencia productiva comienza mucho antes de que aparezca la enfermedad", concluyó el especialista.

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