Con el objetivo de acortar la edad al primer entore y sumar vientres más productivos al sistema, profesionales del INTA EEA Corrientes avanzaron en una experiencia que apunta directo a una de las limitantes más recurrentes del NEA: el bache forrajero invernal.
Concretamente, el estudio liderado por Luis Gándara, María Mercedes Pereira y Dante Pueyo, evaluó cómo el uso de recursos forrajeros diferidos puede sostener el ritmo de la recría de vaquillas entre mayo y septiembre. Y los resultados abren la puerta a una estrategia tan sencilla como efectiva: pasto guardado y suplementación justa.
“La biomasa acumulada en otoño permitió mantener la oferta forrajera durante el invierno y minimizar la dependencia de concentrados”, destacan desde el equipo técnico, que recientemente dio a conocer el estudio.
El ensayo del INTA
El ensayo se desarrolló en potreros clausurados en marzo —uno de pastizal natural y otro de pangola—, donde se lograron disponibilidades iniciales de 3.357 y 2.658 kg MS/ha, respectivamente. Con vaquillonas Braford de entre 8 y 10 meses, pastoreo continuo y una carga de 400 kg PV/ha, las ganancias de peso rondaron los 500 g/animal/día, respaldadas por un manejo nutricional que incluyó suplemento mineral y 1,2% del PV en balanceado de alta proteína.
El dato no menor: el consumo de balanceado fue sensiblemente inferior al que se recomienda normalmente en la región (200 a 300 kg por animal), sin resignar desempeño.
“Sostener buenas tasas de crecimiento invernales permite llegar con vaquillas aptas al primer servicio a los 15, 18 o 24 meses, según el sistema. Es clave para mejorar la eficiencia reproductiva”, resumieron los técnicos del INTA.
Estrategia en marcha
En una región donde la oferta de pasto cae drásticamente en invierno y la suplementación suele pesar fuerte en los costos, esta propuesta se presenta como una alternativa concreta para los sistemas que buscan eficiencia sin sobreactuar la inversión.
La estrategia está en marcha. Y, como señalan desde el INTA, “diferir puede marcar la diferencia”.
FUENTE: INTA