El éxito productivo en los rodeos lecheros se define en las primeras horas de vida del animal. En el desafiante entorno de la guachera, la calidad del calostro suministrado a los recién nacidos representa el factor más crítico para garantizar la salud y el futuro rendimiento del ternero.
En este sentido, la problemática sanitaria derivada de un calostro de baja calidad o escaso volumen suele ser una constante que compromete la viabilidad del rodeo.
Para comprender a fondo este desafío, MOTIVAR dialogó con Abi Müller, médica veterinaria egresada de la Universidad Nacional del Nordeste, con un máster en Bienestar Animal por la Global Tech University, y especialista del equipo técnico de Produgenes SRL.
Con casi dos décadas de trayectoria trabajando en crianzas artificiales, Müller explica la vulnerabilidad inicial de los bovinos: "Los terneros nacen desnudos inmunológicamente, no tienen defensas debido al tipo de placentación que tienen las vacas, de tipo cotiledonaria, que impide el paso de moléculas de alto peso al torrente sanguíneo del feto, por lo que la única vía de protección es el calostro”.
El factor del tiempo es una variable innegociable frente a esta situación: "El ternero cuenta con un periodo de permeabilidad intestinal que le permite absorber las inmunoglobulinas, el cual comienza a cerrarse drásticamente a partir de las 6 horas de vida", explicó la profesional.
Además, “en la actualidad, factores como el estrés calórico en el preparto, periodos de secado muy cortos o las adversidades climáticas extremas atentan fuertemente contra la producción y calidad del calostro materno”, detalló.
Calostrado de calidad
Frente a esta realidad sanitaria, Produgenes SRL —una compañía con más de 20 años de experiencia en la importación y distribución de material genético y tecnología de vanguardia— introduce al mercado argentino una solución innovadora: Calpower, un producto que se presenta como una herramienta fundamental tanto para reemplazar como para potenciar la nutrición neonatal.
"Es un calostro liofilizado producido en Estados Unidos por una empresa que se llama La Belle", indicó Müller, refiriéndose a la compañía norteamericana líder mundial en producción de calostro desde 1984.
Al estar deshidratado bajo altísimos estándares de calidad, Calpower es un producto "absolutamente estéril", es decir, libre de bacterias.
Optimizando protocolos en la maternidad
El uso de Calpower en la maternidad tiene dos grandes objetivos que transforman los protocolos de la guachera:
- Reemplazo: Se utiliza cuando existe una nula o baja producción de calostro por parte de la madre, garantizando una inmunidad correcta mediante un producto estandarizado y seguro.
- Enriquecimiento: Permite elevar la calidad inmunológica de calostros deficientes. Según explica la especialista, "Calpower se usa para cuando no hay producción de calostro o para mejorar la calidad del mismo mediante el enriquecimiento".
Esto incluso permite aprovechar el calostro de las vaquillonas, que nutricionalmente es muy rico en grasa y proteína, pero deficiente en anticuerpos. Al agregarle Calpower, se logra "un calostro de excelentísimas condiciones inmunológicas y nutricionales", destacó Müller.
Aplicación precisa y manejo en la guachera
La especialista explicó que para garantizar el éxito de este manejo, la medición de la calidad del calostro materno mediante un refractómetro es fundamental. “Un calostro excelente debe contar idealmente con 27 a 30 grados Brix. Si el productor cuenta con un calostro regular (por ejemplo, 22 Brix), Produgenes ofrece una aplicación móvil muy sencilla donde se ingresan los Brix iniciales, el objetivo deseado, y el sistema calcula exactamente los gramos de Calpower necesarios para enriquecerlo”.
En cuanto a las pautas de administración numéricas, el protocolo técnico indica:
- Volumen: Suministrar del 10% al 12% del peso vivo del ternero (ej. 4 litros para un ternero de 40 kg).
- Tiempo: Administrar indefectiblemente antes de las 6 horas de vida.
- Objetivo inmunológico: Lograr concentraciones en sangre (medidas a las 24 horas) de entre 13 y 15 gramos de inmunoglobulinas por litro.
Métodos de dosificación
Para la dosificación, el producto puede darse por mamadera o sonda esofágica. Müller destacó que, de ser posible, la mamadera es la primera opción porque "la succión estimula en los recién nacidos el cierre de lo que se llama una gotera esofágica que permite el paso rápido del calostro al estómago" o abomaso.
La sonda, por otro lado, “ofrece una mayor velocidad de aplicación en jornadas de muchos partos y garantiza la ingesta del volumen total, aunque requiere un estricto nivel de higiene (para no introducir bacterias al estómago) y personal altamente capacitado”, remarcó Müller.
Más allá de las inmunoglobulinas: un impacto integral
La profesional señaló que el impacto económico y productivo de incorporar Calpower a la rutina de las crianzas no se limita a prevenir la mortalidad. “Lograr las metas de concentración de anticuerpos en sangre permite reducir sustancialmente en un 5% la morbilidad (porcentaje de animales enfermos) durante las primeras dos semanas de vida, etapa en la que los terneros suelen enfrentar virosis o enfermedades bacterianas”.
Asimismo, hoy la ciencia demuestra que el valor de un buen calostro trasciende las defensas. Como subrayó Müller: "Históricamente se creyó que el calostro era solamente inmunidad y hoy se sabe que el calostro no sólo aporta anticuerpos sino también glucoproteínas y glucosacáridos que actúan como programadores metabólicos, estimulando el desarrollo intestinal y aumentando la superficie de absorción de nutrientes".
Lotes parejos y crecimiento uniforme
La sumatoria de una inmunidad óptima, una menor tasa de enfermedades y un excelente desarrollo intestinal se traduce en un beneficio altamente rentable para el productor lechero: lograr "lotes parejos al destete con desarrollo y crecimiento corporal uniforme".
A través de la tecnología liofilizada de Calpower, Produgenes SRL aporta al sector ganadero una herramienta estéril, precisa y de probada eficacia global para que cada ternero nacido exprese al máximo su potencial genético y productivo desde su primer día de vida.