Un problema estructural condiciona la producción ganadera argentina. Según especialistas de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), el país registra una tasa de destete menor que la de otros sistemas ganaderos comparables, lo que reduce la cantidad de terneros y limita la oferta futura de carne.
La baja tasa de destete limita la producción de terneros
Con una tasa de destete de 62% a 65%, Argentina produce menos terneros que otros países y condiciona la oferta futura de carne, según especialistas de FAUBA.
En los últimos meses se hicieron visibles distintas tensiones en la cadena de la carne, con menor disponibilidad para el mercado interno y una reducción en el potencial exportador. Mientras el debate público suele enfocarse en variables económicas o coyunturales, desde el ámbito académico advierten que también existen restricciones productivas que impactan directamente en la oferta.
Baja tasa de destete
Para Adriana Rodríguez, decana de la Facultad de Agronomía de la UBA, y Martín Garbulsky, profesor de la Cátedra de Forrajicultura, uno de los principales cuellos de botella del sistema ganadero argentino es la baja tasa de destete del rodeo bovino.
Actualmente, el país mantiene un stock relativamente estable de entre 52 y 54 millones de cabezas, con unas 22 a 24 millones de vacas. Sin embargo, la producción anual ronda los 14 a 15 millones de terneros, lo que implica una tasa de destete promedio de entre 62% y 65%.
Estos valores se ubican por debajo de los registrados en otros países con sistemas ganaderos comparables. En Uruguay, por ejemplo, la tasa de destete se sitúa entre el 70% y el 75%, mientras que en Estados Unidos —con sistemas más intensivos— supera el 85%.
La diferencia tiene efectos directos sobre el potencial productivo. Según los especialistas, cada 10 puntos porcentuales adicionales en la tasa de destete representarían aproximadamente dos millones de terneros más por año en Argentina.
Este indicador resulta clave porque determina cuántos animales ingresarán luego a las etapas de recría y terminación. Cuando la tasa de destete es baja, el flujo de animales destinados a la producción de carne también disminuye, limitando la oferta futura. A esto se suma otro factor: el bajo peso al destete, que también podría mejorarse.
Manejo productivo
En los sistemas pastoriles de cría, la disponibilidad de forraje es determinante para la condición corporal de las vacas y su capacidad reproductiva. Cuando la oferta de pasto resulta insuficiente frente a la carga animal, disminuyen las tasas de preñez y, en consecuencia, la cantidad de terneros que llegan al destete.
Los especialistas sostienen que este indicador podría mejorar con mayor acompañamiento técnico y políticas públicas orientadas al sector. “No se trata de prácticas sofisticadas, sino de transferir conocimientos y mejorar el manejo productivo”, señalaron.
Financiamiento y asesoramiento
En ese sentido, también remarcan que la falta de financiamiento para organismos públicos como el INTA y las universidades limita la capacidad de asesoramiento a los productores. A esto se suma la ausencia de programas de apoyo o créditos para mejorar aspectos básicos de la infraestructura productiva, como el manejo de los recursos forrajeros, la nutrición mineral, los alambrados o los sistemas de provisión de agua.
Para los investigadores, abordar estas limitaciones permitiría no solo mejorar la productividad del sistema ganadero, sino también aumentar la oferta de carne y reducir el impacto ambiental. “No es solo una cuestión macroeconómica: existen políticas públicas concretas que podrían ayudar a producir más carne y, al mismo tiempo, contribuir a moderar los precios”, concluyeron.
FUENTE: FAUBA