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Reproducción bovina

¿Cómo es aplicar IATF en el 100% de un rodeo?

En Bragado desafían la tradición y aplican IATF sobre la totalidad de sus vacas y vaquillonas. ¿Quién es el veterinario que asesora? ¿Qué resultados obtienen?

Por Lizi Domínguez 18 de septiembre de 2025 - 14:11

En un sector que tradicionalmente ha confiado en la combinación de la inseminación artificial y el servicio natural para la preñez de sus rodeos, surge un modelo que desafía lo establecido: en “La Choza”, la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF) es la única herramienta reproductiva utilizada en el 100% de sus vacas y vaquillonas.

El MV Néstor Formia, especialista en reproducción bovina, nos introduce en la particularidad de este campo ubicado en O'Brien, partido bonaerense de Bragado.

¿Qué impulsa a un productor a adoptar esta estrategia? ¿Por qué este enfoque, que Formia asegura es superior y económicamente rentable, no es replicado por la mayoría de los ganaderos del país?

Cuando la genética se transforma en dinero

Este establecimiento exclusivo de Angus negro, propiedad de Alejandro López, es un claro ejemplo de cómo la aplicación rigurosa de la IATF puede transformar la producción ganadera.

No es una cabaña que vende toros a otros productores. Su estrategia se centra en la producción propia y la venta de terneros terminados, conservando toda su reposición y, en algunos casos, adquiriendo vaquillonas para aumentar y diversificar su genética.

$548.400+IVA Es el costo de aplicar el protocolo de IATF en 100 vacas.

“La elección de inseminar el 100% de su rodeo con semen americano obedece a un profundo interés en los datos genéticos que éste ofrece. Se busca lograr terneros que nacen livianitos, pero que luego tienen un desarrollo increíble”, explicó el MV Néstor Formia a MOTIVAR.

La decisión de prescindir por completo del servicio natural es puramente genética. “López tiene muy en claro que los toros con los cuales insemina, no se pueden comprar. Entonces obtiene mayor resultado productivo con esta estrategia: sabe que la genética se transforma en dinero, ni más ni menos, porque siempre va a ser superior al servicio natural".

Más eficiencia

El protocolo de IATF aplicado en "La Choza" para sus vacas se caracteriza por su precisión y optimización de tiempos, buscando la mayor eficiencia con el menor movimiento de animales:

» Día 0: Se inicia la sincronización con progesterona + 2 mg de benzoato de estradiol.

» Día 7 u 8: Se retira el dispositivo de progesterona y se aplican 1 mg de cipionato de estradiol, 2 ml de prostaglandina y 400 unidades de eCG (gonadotrofina coriónica equina).

iatf 1 Néstor Formia. establecimiento La Choza

El MV Néstor Formia, especialista en reproducción.

» Pintado e inseminación: Todos los animales son pintados al momento del retiro del dispositivo. La inseminación se realiza 52 horas después del retiro.

» Manejo de vacas "pintadas" (sin celo): Aquellas vacas que al día del retiro no muestran celo reciben una aplicación de GnRH (2 a 2.5 cm según la marca) e inmediatamente son inseminadas sobre la aplicación de GnRH.

“Esta metodología busca la eficiencia en un solo movimiento, sin dilatar los tiempos”, señaló el profesional entrevistado por MOTIVAR.

Rondas y gestión de vacas vacías

En el establecimiento se implementan tres rondas de inseminación. El año pasado, este esquema per mitió preñar 276 de 298 vacas inseminadas, lo que representa un porcentaje de preñez general del 92,6%.

» Re-sincronización: Las vacas que resultan vacías en una ronda no se repasan con toros de servicio natural. En cambio, se resincronizan y se agrupan con vacas nuevas que no estaban aptas para la primera sincronización. Este proceso se repite en una tercera ronda con la cola de parición.

IATF 3 - ecografía bovina. establecimiento La Choza

El manejo de la reproducción en La Choza se fundamenta en ventajas clave que hacen a la eficiencia.

» Objetivo de sincronización: "Hacemos una sincronización del establecimiento, no de un rodeo en particular", esta es la lógica de trabajo, para lograr la mayor cantidad de vientres preñados por IATF, y obviamente valorar su genética", explicó el veterinario.

» Manejo de vacas vacías: Si reciben dos servicios y no quedan preñadas, se descartan.

Las ventajas de este manejo

La filosofía de "La Choza" y el trabajo de Formia se fundamentan en ventajas clave:

» Genética superior: La IATF permite acceder a genética de toros que no son comercialmente viables de adquirir físicamente, asegurando así una mejora constante en el rodeo.

» Facilidad de parto y sanidad: la selección de toros con facilidad de parte se traduce en que en el establecimiento “no se sabe lo que es hacer una cesárea, un parto o una vaca caída”.

» Organización del rodeo: A diferencia del repaso con toros, que puede desorganizar la parición, la IATF permite una "parición estacionada".

» Valor del ternero: Los terneros producidos en "La Choza" se venden a un único comprador sin necesidad de verlos en el campo, debido a que son animales que "engordan fácil y se terminan fácil". Es que “el comprador sabe lo que compra", asegura el profesional.

La IATF como inversión rentable

Aunque el costo del tratamiento de IATF y la aplicación de eCG es una inversión inicial, Formia defiende su rentabilidad económica. "Logrando un ternero más por pasada, un ternero más aplicando eCG, se paga el costo de las 100 vacas. No hay análisis matemático que lo resista", refuerza.

A partir del esquema, el porcentaje de preñez general de la choza es del 92,6%.

En rigor, detalló que en “La Choza” se invirtió, en promedio, $548.400 + IVA cada 100 vacas en concepto de costos de protocolos y packs hormonales.

Su conclusión es clara y sencilla: "Es tan simple como poner dos pesos para ganar cuatro. ¿Quién no los pondría?", sostiene sin perder de vista el "costo financiero”, pero destacando su rentabilidad económica.

¿Por qué la mayoría no lo hace?

Formia identifica más de una razón principal por la cual muchos productores no adoptan la estrategia de aplicar IATF al 100% sin repaso con toros, como la incertidumbre y falta de paciencia: “Al productor se le complica el hecho de esperar 28, 25, 30 días para el diagnóstico, que le puede ir bien o mal. En lugar de esperar, muchos echan el toro de repaso a los 15 días o menos y con ello lo único que va a ganar es que las vacas que están sincronizadas y vuelvan a ciclar el día 18 en adelante". Es decir, se desorganiza este proceso.

En resumen, la experiencia de "La Choza", de la mano del especialista Néstor Formia, demuestra que la inversión en IATF, cuando se gestiona con un protocolo

claro y una visión integral, no solo mejora la genética y el manejo del rodeo, sino que también se traduce en una mayor rentabilidad y eficiencia productiva en el mediano y largo plazo, desafiando las prácticas reproductivas convencionales en la ganadería argentina.

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