a tener en el mes de julio, agosto y septiembre para ya empezar la próxima campaña". No obstante, en rodeos con "servicios anticipados" o "partos de otoño", ya se está inseminando.
Un punto crucial es la relación costo-beneficio de la IATF. De la Mata afirma que, si se compara un servicio con toro y uno con inseminación, "el costo prácticamente es el mismo", observó. Incluso, se anima a decir que es "hasta un poco más económico inseminando por vaca entorada”.
Por su parte, el Dr. Bo, por su parte, indicó que el costo del protocolo completo de IATF se calcula sumando la inversión en hormonas ($8.000), más el semen ($8.000), más los honorarios que equivalen a 5 kilos de novillo de acuerdo con el índice del Mercado de Liniers ($ 15.000), por lo que el valor total es de $31.000. “Inseminar una vaca a tiempo fijo cuesta hoy 10 kilos de novillo, cuando históricamente el costo era de entre 15 y 20 kilos de novillo”, ratificó Gabriel Bo.
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Javier De la Mata, Especialista en reproducción bovina.
De allí que "hoy tenemos una excelente relación entre el costo de los productos y el precio del kilo de carne", lo que hace de la IATF una opción muy atractiva, especialmente considerando que un toro de rodeo promedio vale entre "1.000 y 2.000 kg. de novillo", cerró.
Más allá del costo, la IATF ofrece una ventaja genética insuperable. De la Mata subraya que se utiliza "genética animal superior porque usas toros superiores que no los podrías tener en el campo porque son muy caros". Además, mediante la aplicación de hormonas "haces que las vacas vuelvan a ciclar antes y realmente logras que se preñen antes en el tiempo".
Desafíos y avances
De la Mata observó que la adopción de la IATF muestra un "increscento" desde 2010. “Los mismos clientes han ido inseminando más cantidad de animales, llegando a cubrir hasta el 100% del stock de hembras del campo".
Por su parte, el Dr. Bo señala que, si bien hubo un "crecimiento muy exponencial" en Argentina (de 800.000 vacas inseminadas en el año 2000 a 4 millones hoy), se ha "estancado" en los últimos 4 o 5 años, debido a "condicionamientos políticos, económicos y climáticos".
A pesar de que la IATF es vista como "la herramienta fundamental para inducir ciclicidad" y nadie la cuestiona, el desafío es "convencer a los otros productores que son menos proclives a la adopción de tecnología. El recambio generacional, con hijos y nietos profesionales, colabora", comentó Bo.
Para quienes aún no adoptan la IATF, De la Mata descarta que se deba al factor económico, ya que la técnica "retorna por todos lados". “Las razones principales residen en el desconocimiento y, fundamentalmente, en una cuestión de manejo. Esto incluye campos "muy extensivos donde hay poco apotreramiento, poca división y escasez, o instalaciones precarias" que dificultan el encierre y manejo de animales, así como la falta de "personal" calificado.
Condición corporal
El Dr. Gabriel Bo enfatiza la importancia crítica de la nutrición, indicando que "la condición corporal de la vaca en el momento del parto es la que va a dictaminar muchas veces el éxito en los programas de IATF".
Una vaca con una condición de "3,5 en la escala del uno al cinco" (o seis en la escala 1-9) al parir, garantizará "una alta tasa de preñez". Por el contrario, si las vacas paren "flacas", será "mucho más complicado y cuesta arriba tener una buena tasa de preñez".
Las vacas primíparas son la categoría "más difícil de preñar", con una tasa de preñez promedio del 40% en IATF, frente al 50% de las multíparas. Esto se debe a sus dobles requerimientos nutricionales: lactancia y crecimiento.
Para ellas, el Dr. Bo sugiere un "manejo especial", incluyendo la resincronización y la evaluación de su estado nutricional. “Una estrategia muy efectiva, aunque cara para esta categoría, es el destete precoz, ya que permite que las vacas mejoren condición corporal mientras todavía hay pasto”.
Manejo integral
Para la próxima campaña, Bo aconseja a los productores "empezar a recorrer los rodeos" para evaluar la condición corporal y planificar acciones, como la "vacunación de la diarrea neonatal", sin aplicar hormonas todavía.
Un punto clave es el uso estratégico de la ecografía. Propone realizar una "ecografía a los 30 días" post-IATF no solo para ver cuántas vacas se preñaron, sino para identificar "las que resultaron vacías".
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Gabriel Bo, presidente del IRAC.
Este enfoque se basa en "aprender de lo que se hace en los tambos: buscar las vacas vacías porque son las que hay que preñar". Esto permite "poner un dispositivo con progesterona y estimular de nuevo a esas vacas para que se preñen lo más cerca posible a la cabeza de parición".
Bo insiste en que, si bien los protocolos de IATF son "robustos" y no cambiarán drásticamente, el éxito futuro dependerá cada vez más de otros factores como "la nutrición primero, pero también la sanidad, las instalaciones, el personal, y la optimización del tema del flujo de animales por las instalaciones".
“Es crucial una planificación proactiva, tratar de no trabajar con reacciones, anticipándose a las necesidades del rodeo y la infraestructura”, indicó.
Crecimiento y futuro
A pesar del notable crecimiento en la adopción de la IATF en Argentina, aún se puede expandir su uso. Es clave "seguir difundiendo" y contar con "veterinarios que estén preparados", destacó Bo.
El especialista sugiere aprender de la experiencia de los ganaderos brasileros, quienes "meten todas las vacas" en los programas de inseminación, incluso con "menos días postparto que nosotros" (35 días promedio).
La visión debe ser "en el beneficio global de toda la operación, incluyendo a aquellas vacas que, por baja condición o anestro, serían descartadas, ya que el toro tampoco la va a preñar si no se interviene”, señaló.
Innovaciones
En cuanto a innovaciones, De la Mata menciona el semen sexado, aún no ampliamente explotado en rodeos de carne. Destaca también las resincronizaciones con ecografía, permitiendo "dos IATF consecutivas o tres", e incluso la posibilidad de "trabajar sin toros", como se hace en Brasil.
$31.000 Es el costo promedio de un protocolo de IATF.
Un avance significativo es la resincronización hiperprecoz, que utiliza ecodopler para un diagnóstico indirecto a los "20 a 22 días" post-inseminación.
Esto permite identificar rápidamente las vacas "presuntamente vacías" para "volver a sincronizarla rápido", y realizar otra IATF cada 21 días, "acortar los tiempos y concentrar mucho más los nacimientos". Todas estas técnicas se apoyan en kits hormonales.