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Etología

Dolor y patologías alteran conducta: clave el diagnóstico veterinario

Veterinarios etólogos enfatizan el diagnóstico veterinario completo para cambios de conducta en animales de compañía, vinculando dolor y patologías digestivas.

5 de agosto de 2026 - 12:48

Veterinarios etólogos advierten que numerosos cambios de comportamiento en perros y gatos pueden tener su origen en enfermedades físicas y no responder exclusivamente a problemas de conducta. La importancia de un diagnóstico veterinario completo es crucial antes de atribuir una alteración a causas meramente comportamentales, ya que tratar solo el síntoma sin abordar la enfermedad subyacente puede ser ineficaz.

Desde el Grupo de Especialidad de Medicina del Comportamiento Animal (GEMCA), la veterinaria etóloga Susana Muñiz de Miguel ha recordado que el dolor crónico, enfermedades gastrointestinales, patologías dermatológicas o ciertos tratamientos farmacológicos pueden modificar la interacción de un animal con su entorno. El comportamiento es, a menudo, el único lenguaje que tienen las mascotas para indicar malestar.

El dolor es una de las causas más frecuentes y menos diagnosticadas de los cambios de comportamiento, especialmente cuando su origen es ortopédico y se cronifica. Por instinto de supervivencia, perros y gatos ocultan el dolor, dificultando su detección y haciendo que las alteraciones de conducta sean los primeros signos percibidos por los tutores.

El manejo del dolor en felinos y caninos

En gatos, la osteoartritis es frecuente en animales de edad avanzada, manifestándose en cambios sutiles como dejar de subirse a lugares elevados o reaccionar con agresividad al manipular la zona lumbar. En perros, el dolor modifica su relación con personas y otros animales, pudiendo generar respuestas agresivas como autoprotección. Muñiz de Miguel subraya la relación entre el dolor crónico y los trastornos de ansiedad, manteniendo al sistema nervioso en alerta.

El dolor no siempre se manifiesta con agresividad o apatía. Algunos animales desarrollan conductas de búsqueda constante de atención, mostrando un apego excesivo hacia sus tutores, lloriqueando o siguiéndolos continuamente por la vivienda.

Impacto de las patologías digestivas en la conducta

La veterinaria etóloga destaca la estrecha relación entre el intestino y el cerebro. Las enfermedades gastrointestinales no solo producen signos digestivos, sino también alteraciones del comportamiento que se confunden con fobias o trastornos psiquiátricos. El dolor visceral asociado a problemas como náuseas crónicas o inflamación intestinal puede generar frustración y ansiedad. Comportamientos como el lamido repetitivo de labios o la pica pueden indicar un problema digestivo. El malestar crónico también altera el descanso y favorece la irritabilidad.

Susana Muñiz de Miguel añade que la inflamación intestinal influye sobre la producción de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo. Por ello, se considera imprescindible tratar el problema digestivo mediante la dieta y la medicación antes de abordar la modificación de la conducta.

Desde el sector veterinario, existen herramientas y formulaciones avanzadas para mejorar la salud de los animales de compañía. Se dispone de simbióticos para la recuperación de diarreas y el equilibrio de la microbiota intestinal. Asimismo, hay formulaciones articulares para el manejo nutricional multimodal de la osteoartritis y tratamientos para el dolor crónico, representando avances significativos en la calidad de vida de las mascotas.

FUENTE: Animal's Health

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