Dos brotes de triquinosis han generado una alerta sanitaria en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, afectando a más de 50 personas en plena temporada de carneadas caseras. Los casos se registraron en una unidad penitenciaria de Junín y en las localidades de Lincoln y El Dorado, vinculados al consumo de productos porcinos sin control sanitario adecuado.
El primer foco se detectó en la Unidad Penitenciaria número 49 de Junín, donde dieciocho internos presentaron síntomas a partir del 16 de junio. La investigación conjunta entre el Servicio Penitenciario Bonaerense, la Municipalidad de Junín y Región Sanitaria III determinó que el contagio provino de un chorizo casero ingresado por una visita. El laboratorio municipal confirmó la presencia del parásito con una carga alta, según explicó Constanza Rebichini, directora de Bromatología de Junín. Se presume que el embutido fue adquirido en un puesto informal en la Ruta Nacional 7, en General Rodríguez.
El segundo brote, sin conexión epidemiológica con el anterior, se originó en Lincoln y se extendió a la localidad de El Dorado, en el partido de Leandro N. Alem. Este episodio, aún en desarrollo, comenzó a investigarse el 11 de julio tras la internación de un vecino con síntomas compatibles con la enfermedad.
Investigación y Salud Pública en Lincoln
Las autoridades de Bromatología de Lincoln secuestraron chacinados en una carnicería ubicada en avenida Maipú 598, donde los análisis revelaron larvas de Trichinella spiralis. El comercio fue clausurado preventivamente y se decomisaron 77 kilos de carne de cerdo y embutidos sin documentación de origen.
El doctor Jorge González, director de Salud del Municipio de Lincoln, confirmó que los 37 contagios provienen de este foco, una carnicería que elaboraba y vendía chacinados sin cocción —chorizos secos, bondiola, panceta y facturas— con carne porcina de faena clandestina y sin trazabilidad. Entre los afectados se encuentran niños de seis, 13 y 15 años, y si bien la mayoría recibe tratamiento ambulatorio, dos personas requirieron internación. La Secretaría de Salud municipal radicó una denuncia penal por presunto delito contra la salud pública.
Los síntomas de la triquinosis suelen manifestarse entre cuatro y seis días después de la ingestión del alimento contaminado, iniciando con cuadros gastrointestinales que evolucionan a fiebre, dolores musculares intensos, hinchazón facial y conjuntivitis. Las autoridades enfatizan que la carne contaminada no altera su olor, sabor ni aspecto. Métodos como el salado, secado o ahumado no eliminan el parásito. La única medida segura es cocinar la carne porcina a más de 80°C, asegurando que no queden jugos ni secreciones sanguinolentas.
Prevención y control de porcinos
La triquinosis es una zoonosis parasitaria endémica causada por larvas de nematodos del género Trichinella spp., que se transmite a las personas por el consumo de carne o derivados cárnicos crudos o mal cocidos. En Argentina, la principal fuente de infección son los porcinos, aunque también pueden serlo jabalíes o pumas.
El Senasa recuerda la obligatoriedad de la inscripción en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) y la importancia de la prueba de digestión artificial, realizada por laboratorios habilitados por la Red Nacional de su Dirección de Laboratorios y Control Técnico (DILAB), para detectar larvas de Trichinella spp., garantizando la inocuidad alimentaria.
FUENTE: Bichos de Campo