La resistencia antimicrobiana en la leishmaniasis canina representa un desafío creciente para la eficacia terapéutica. Un reciente estudio presenta una prueba innovadora que permite la detección rápida de biomarcadores genéticos de resistencia a fármacos antileishmaniásicos directamente en muestras clínicas de perros, ofreciendo una alternativa a los métodos tradicionales.
LeishGenR: detección de resistencia antimicrobiana en leishmaniasis canina
Una nueva prueba de PCR cuantitativa directa permite identificar biomarcadores de resistencia antimicrobiana en Leishmania infantum, con una prevalencia del 24,3% en perros.
Detección rápida de resistencia antimicrobiana
Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, liderados por Marina Carrasco Martín y Olga Francino, en colaboración con Pere Busquets de la compañía Urano Diagnostics y Anna Vila de la Universidad Católica de Valencia, llevaron a cabo un estudio crucial. Su objetivo fue identificar biomarcadores genéticos de resistencia a fármacos antileishmaniásicos en muestras clínicas de perros afectados por leishmaniosis canina. Este enfoque busca superar las limitaciones de los métodos tradicionales basados en cultivos, que son lentos y complejos.
Para ello, se aplicó una prueba de PCR cuantitativa directa, denominada LeishGenR™, a un total de 104 muestras clínicas obtenidas de 95 perros. Estos animales, provenientes del área mediterránea, habían sido diagnosticados con leishmaniosis en entornos clínicos veterinarios y resultaron positivos para Leishmania infantum mediante PCR. El ensayo demostró la capacidad de detectar rápidamente biomarcadores genéticos de resistencia a fármacos clave como el alopurinol (gen metk), el antimoniato de meglumina (gen mrpa) y la miltefosina (gen LdMT). Los resultados revelaron una alta especificidad del 100% y una sensibilidad del 87,5% para la asignación del perfil de resistencia genética, mostrando una fuerte correlación con la secuenciación del genoma completo.
Prevalencia y relevancia en el diagnóstico veterinario
En cuanto a la prevalencia, se detectaron biomarcadores de resistencia genética en el 24,3% del ADN de L. infantum presente en las muestras analizadas. La resistencia al alopurinol fue la más frecuente, con un 13,4%, seguida por el antimoniato de meglumina con un 9,4%, y la miltefosina con un 5,4%. Es importante destacar que la prevalencia fue significativamente mayor en perros que habían recibido tratamiento previo para la leishmaniosis.
Este estudio, según informaron los autores, demuestra la capacidad de detectar biomarcadores genéticos de resistencia a fármacos en L. infantum directamente a partir de muestras clínicas. Este método innovador, un avance significativo en el diagnóstico veterinario, permite la detección rápida y precisa de biomarcadores genómicos, evitando las demoras asociadas con los métodos basados en cultivos y facilitando una gestión clínica y una vigilancia más eficaces de la enfermedad. La presencia de cepas circulantes de L. infantum portadoras de biomarcadores de resistencia a tratamientos estándar para la leishmaniasis canina en regiones mediterráneas es una preocupación creciente para la salud de los perros.
FUENTE: Diario Veterinario