La mosca de los cuernos (Haematobia irritans) es una de las plagas más significativas para la producción pecuaria en Brasil. Su presencia genera importantes pérdidas económicas, especialmente en sistemas de cría extensivos. Un reciente informe de Globo Rural detalla las regiones y períodos de mayor infestación de este parásito, crucial para la implementación de estrategias de control efectivas.
Impacto en la ganadería y estacionalidad
Las infestaciones de la mosca de los cuernos son particularmente elevadas en los sistemas de producción extensivos, donde el impacto sobre las masas fecales bovinas, lugar de desarrollo larval, es menor. La región Centro-Oeste de Brasil es la más afectada debido a su clima caracterizado por una estación de lluvias bien definida y calor intenso, condiciones que favorecen el ciclo de vida del parásito. Este tipo de parasitosis bovina es un desafío constante para la ganadería de la región. Sin embargo, la mosca puede convertirse en un problema en cualquier parte del país, dependiendo de las condiciones climáticas locales.
La presencia de la mosca es notablemente baja durante la época seca. No obstante, su incidencia aumenta considerablemente a lo largo del período lluvioso, alcanzando picos importantes al inicio (noviembre/diciembre) y al final (marzo/abril) de la estación de las aguas. Aunque las infestaciones son elevadas en verano, un exceso de precipitaciones tiende a destruir las masas fecales, lo que puede reducir la población del insecto.
Según informó Globo Rural, esta información fue proporcionada por Antônio Thadeu Medeiros de Barros, investigador de Embrapa Gado de Corte. Su análisis subraya la importancia de comprender los patrones estacionales y geográficos para un manejo adecuado de la plaga en los bovinos.
La gestión de la mosca de los cuernos es fundamental para la sanidad animal y requiere una vigilancia constante y la adaptación de las estrategias de control a las particularidades climáticas de cada zona, buscando minimizar el impacto económico en la producción pecuaria.
FUENTE: Globo Rural (Brasil)